Bares alteños se cierran por presión, la norma y el temor ACCIONES • La destrucción de locales, el inicio de acciones ediles para clausurarlos y el miedo de los dueños ha hecho que más de 60 no trabajen.
En la ciudad de El Alto se inició un proceso de cierre de bares, cantinas y lenocinios desde el lunes. Por un lado continúan los ataques vecinales, por el otro está la vigencia de la nueva normativa de la Alcaldía y por último está el temor de los propietarios de los locales y cierran sus establecimientos voluntariamente.
En el primer caso, el jueves en la noche jóvenes y vecinos volvieron a arremeter contra los locales de expendio de bebidas alcohólicas ubicados en el cruce a Villa Adela y Primero de Mayo. Las imágenes de la red ATB mostraron cómo sacaron por las ventanas los muebles y quemaron en medio de la calle, al igual que sucedió durante la semana. En este caso los cierres fueron obligados por la población.
Ayer, en la primera sección de Alto Lima, los vecinos advirtieron a los dueños de locales cerrarlos voluntariamente, de lo contrario anunciaron que los quemarán al igual que sucedió en la zona 12 de Octubre.
Las clausuras, sin violencia, las ejecuta el municipio. Luego de la promulgación del Reglamento de Bares y Cantinas, los efectivos de la comuna salieron en batidas y cerraron varios.
El jueves, efectivos de Seguridad Ciudadana y brigadistas del municipio clausuraron 10 bares, dos lenocinios y siete tilines en el cruce a Villa Adela; el martes por la noche fueron dos en inmediaciones de la Universidad Pública de El Alto (UPEA).
El alcalde alteño, Fanor Nava, indicó a La Razón que estos operativos serán constantes y de sorpresa. “Sólo el jefe de Seguridad Ciudadana y yo sabemos en detalle los operativos que haremos. Aunque también actuaremos por las llamadas de los vecinos que se reciban, ellos saben en qué lugares trabajan y venden alcohol a puertas cerradas”, dijo,
La tercera opción del cierre de bares, cantinas, karaokes y lenocinios es que los propietarios lo hagan de manera voluntaria. Esta situación ya se nota en la Ceja en donde se vio que edificios que albergaban a estos locales quedaron vacíos, dos en la Franco Valle.
Eduardo Mercado, dueño de la discoteca Coco, ubicada en la avenida Bolivia, optó por cerrar su establecimiento antes de que los vecinos lo destruyan. “Mi familia y yo tomamos esta decisión por nuestra seguridad y para proteger lo que hemos invertido”.
La furia de los alteños hizo que los locales de expendio de bebidas de la Ceja y algunos de la 12 de Octubre no trabajen el jueves ni viernes, pese a que son los días de mayor concurrencia de los parroquianos.
DATOS
Catalogación • Los distritos 1, 2 y 3 del sector sur y el distrito 6 del norte son identificados por Seguridad Ciudadana de El Alto como zonas rojas.
Cálculos • Según datos de la Alcaldía alteña existen más de 2.000 locales diseminados por toda la ciudad. Se registraron legalmente 357 establecimientos que venden bebidas alcohólicas.