Mía

Para quererte bien

Querida amiga, el amor es atreverse y lanzarse, apostar después de tomar la decisión y arriesgarse. Unas veces se gana y otras se pierde; pero lo que es seguro es que, sin apostar se pierde siempre y no se ama nunca.

El amor es atreverse y lanzarse, apostar después de tomar la decisión y arriesgarse.

El amor es atreverse y lanzarse, apostar después de tomar la decisión y arriesgarse.

La Razón (Edición Impresa) / Rubén García

00:00 / 23 de septiembre de 2019

Hoy quiero dirigirme a ti, que ya no quieres solo palabras ni dudas irracionales ni relaciones sin compromiso; pero a quien tu pareja no acompaña, comportándose de una manera indecisa que no te satisface.

Mi consejo es que no aceptes cosas a medias: ni medias naranjas ni amores a medias ni mucho menos medias decisiones. ¡Si van a quererte, que te quieran bien!

En el amor, jamás permitas que te vendan humo, porque cualquier precio que vayas a pagar por éste será demasiado alto.

Tampoco dejes que el miedo a la soledad entorpezca tu camino. Recuerda que no necesitas a nadie para ser feliz y que si encuentras a alguien es un plus que la vida te da para compartir tu felicidad.

Aprende a querer y a quererte bien, con sinceridad, desde lo más profundo; no desde la necesidad, sino desde la posibilidad de elegir con libertad; porque el amor solamente  puede vivirse en libertad, lejos del apego y del miedo.

Olvídate de aquel que no sabe si quiere estar contigo o del que, debido a sus problemas, no se decide. Relaciónate con quien sepa amar y sea un verdadero compañero de vida; alguien que sientas a tu lado, aun cuando no esté presente.

Querida amiga, el amor es atreverse y lanzarse, apostar después de tomar la decisión y arriesgarse. Unas veces se gana y otras se pierde; pero lo que es seguro es que, sin apostar se pierde siempre y no se ama nunca.

Espere…

Si alguien te ama vencerá sus miedos y tomará la decisión de realizar sus sueños a tu lado. Te propondrá atravesar juntos esta aventura llamada vida y aprenderá a negociar contigo mientras recorren el camino.

Habrá momentos para unirte fuertemente a tu pareja, unos para tomar distancia y pensar y otros en los que necesitarás a tu compañero para apoyarte, levantarte y animarte a seguir.

Habrá también momentos en los que tú no lo merezcas, pero aun así lo encontrarás a tu lado cuidándote y dándote aliento, lo que te demostrará que ese otro realmente te ama; y como el verdadero amor es recíproco, tú deberás estar también cuando él lo necesite.

Si van a quererte, que no solo te lo digan, sino que te lo demuestren con acciones y no solamente con palabras a las que luego se las lleve el viento. Aprende a sentir cada día que mereces ser querida y que los dos caminan juntos con el mismo objetivo.

Encuentra a alguien que sepa estar cerca sin invadirte, dándote espacio para crecer. Alguien dispuesto a trabajar cada día para que no muera la magia, que sepa comunicarse desde la razón y no desde el impulso; alguien apasionado, de abrazo seguro y sonrisa calma.

En los contratos de amor, las cláusulas se escriben en pareja y las firmas deben ponerlas los dos; así que, si van a quererte es porque tú has demostrado que puedes amar y te mereces que el otro también quiera hacerlo.

Porque sucede que el amor tiene dos aristas y dos placeres: por un lado, el placer que te da a ti de estar con alguien, y por otro lado, el placer que te da a ti de que ese alguien quiera estar contigo. Y si estas dos condiciones no se dan de manera simultánea, la cosa no funciona.

Piénsalo… ¡Si van a quererte, que te quieran bien!

Adelante mujer… ¡Tú lo vales!

Rubén García

Coach en Inteligencia Emocional-especialista en

problemática de la mujer y de la pareja - www.superarse.net

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