Mía

Elizabeth Mansilla ‘Belleza es estar bien con uno mismo’

El primer spa en Bolivia se abrió en 2008, de la mano de Elizabeth Mansilla, una beniana que supo sobreponerse a las adversidades. Tras un divorcio y con tres hijos, se dio modos para trabajar y seguir capacitándose hasta lograr ser dermocosmiatra certificada, experta en el uso de técnicas cosméticas avanzadas. Su visionario trabajo cumple 33 años y va por más.

Elisabeth Mancilla

Elisabeth Mancilla Fotos: Paula Jordán y Christian Calderón

La Razón (Edición Impresa) / Paula Jordán R.

00:00 / 01 de julio de 2019

— ¿Hace cuánto tiempo está dedicada al campo de la belleza?

— Yo soy beniana de nacimiento y cruceña de crianza. Viví muchos años en Santa Cruz. En los años 80 abrí una peluquería, cuando aún era bastante joven. Pero siempre he ido paso por paso, respetando las especialidades. He ido avanzando poco a poco, hasta que logré ser dermatocosmiatra. 

— ¿Y cómo surgió en usted esa inquietud?

— Cuando yo era niña me dedicaba a embellecer a mis muñecas, las peinaba y despeinaba, además de maquillarlas, tanto, que mi mamá me daba waska (risas).

— ¿Por qué se vino a La Paz?

— Por una cuestión familiar. Luego de un divorcio quise cambiar mi vida, avanzar por nuevos horizontes y llegué a la ciudad de La Paz con un centro de estética. Mis primeros estudios los hice en Brasil y luego en Argentina. Ya con mis tres hijos y divorciada tuve que ver la posibilidad de seguir especializándome y seguir alimentando los deseos de ser una esteticista.

— También estudió en Estados Unidos y dijo alguna vez que esto le abrió las puertas del mundo...

— Tuve la oportunidad de viajar a Estados Unidos y de contactar a la doctora Vicky Roy, junto a quien conocí una línea muy famosa y que está en todos los países del mundo. Esa experiencia me abrió al mundo entero.

Espere…

— ¿Por qué?

— Porque vieron mi capacidad y ahí fue cuando empecé a entrar con unas tres líneas globales que me ayudaron para ser capacitadora internacional. Eso me abrió las puertas. Conocí un mundo de gente a mi alrededor en los congresos. Entonces descubrí y me encantó el concepto de spa, lo cual me llevó a interiorizarme más y a capacitarme para cumplir el sueño de tener un spa en Bolivia.

— ¿Usted abrió el primer spa certificado en Bolivia? ¿Cuándo fue?

— Sí. Lo abrí en 2008, en el entonces Hotel Plaza, en La Paz. Vino una compañía a dar la certificación para que se pudiera dar y usar ese nombre y concepto. Funcionaba como un centro de estética. 

— Usted cuenta que el concepto de spa ha cambiado ¿o es que no lo conocíamos bien? 

— En realidad, en Bolivia no lo entendemos. El concepto spa significa salud a través del agua, las caminatas, los paseos, los ejercicios, la buena alimentación, etc. El spa nació en Bélgica, en un spa que se constituyó donde habían aguas termales que servían para la curación de las personas que acudían ahí. El concepto de spa suple la necesidad del ser humano que, debido al trabajo y la vida cotidiana agitada, no puede ir a un spa permanentemente. Por eso se crearon los spa urbanos. Nosotros  tratamos de dar el concepto de salud a través del agua, mediante los equipos y tratamientos de un spa urbano.

— ¿Qué tratamientos ofrece Elisabeth Mancilla Spa?

— Talasoterapias (con elementos marinos), oleaciones corporales, limpiezas de piel profunda, chocolaterapia, mascarillas, etc. Todo esto nos ayuda a tener una mente fresca y sin estrés y, al mismo tiempo, a cuidarnos y mimarnos en un ambiente agradable. Pero tiene que ser un lugar dividido en diferentes áreas, no en un solo ambiente como muchos “spa” que no son tales, pues tienen solo un ambiente donde hay peluquería y, al mismo tiempo, tratamientos corporales.

— Esta instalación es grande, ¿Cuántos espacios diferentes hay?

— Aquí nosotros tratamos de cumplir las normativas internacionales que exigen que el área corporal debe tener un espacio específico corporal, otra área para masajes de relajación, una para exfoliación e hidratación, un área específica para las duchas Vichy e hidromasajes, para baños de espuma, sales minerales marinas y, aparte, aromaterapia. 

— ¿Cada cuánto recomienda que la gente vaya a un spa?

— Es importante que por lo menos una vez al mes se den el gustito de tener un masaje de relax, dependiendo de la economía y de sus necesidades porque, si uno vive una vida muy ajetreada, es necesario hacerlo una vez por semana.

— ¿Qué innovaciones ofrece Elizabeth Mancilla Spa este año?

— Nueva tecnología. Estuve en Europa un buen tiempo y pude visitar diferentes spa. La medicina estética avanza a pasos acelerados y los productos y cosméticos, también. Entonces, hemos implementado  criolipólisis y Hifu. Tenemos también la depilación definitiva, máquinas para la eliminación de tatuajes. Mi hijo Jorge, que es médico, está a cargo de la medicina estética y hace tratamientos con ácido hialurónico, bótox y toda la parte de rejuvenecimiento estético no invasivo (sin cirugía).

— ¿Qué es la belleza para usted? 

— Belleza es poder estar bien con uno mismo. Sentirse bien es fundamental, por eso es muy importante para mí motivar a las personas a que se cuiden, se mimen y consientan, porque si uno está bien con uno mismo irradia esto hacia los demás. Como hay mucha competitividad, tenemos que tratar de mejorar el estado mental, eso es fundamental. 

— Es decir, ¿a través de la estética podemos mejorar el relacionamiento humano?

— Exacto. 

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