El Financiero

Thais Soares: ‘La binacional puede convertirse en un vector de desarrollo’

Para la asesora senior de Energia Sustentável do Brasil (Esbr), la construcción de una represa binacional entre Bolivia y Brasil en el río Madera, además de generar más de 3.700 MW de potencia, podría impulsar el desarrollo de toda la región fronteriza.

La Paz. Soares fue panelista en un seminario organizado por Ende y el Ministerio de Energía el 5 y el 6 de diciembre. Foto: José Lavayén

La Paz. Soares fue panelista en un seminario organizado por Ende y el Ministerio de Energía el 5 y el 6 de diciembre. Foto: José Lavayén

La Razón (Edición Impresa) / Gonzalo Jordán / La Paz

00:00 / 20 de diciembre de 2017

Entre otros grandes proyectos, la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA) —conformada en 2000 por 12 países de Sudamérica— contempla la construcción de tres megarrepresas en el río Madera y una cuarta en el río Beni (Cachuela Esperanza). Las usinas del lado brasileño, Santo Antonio y Jirau, con una capacidad instalada de 3.580 y 3.750 megavatios (MW), ya han sido concluidas y operan desde 2013. Los proyectos que involucran a Bolivia permanecen estancados, aunque últimamente el Gobierno ha realizado varias acciones encaminadas a acelerar su construcción, como la adecuación del marco jurídico boliviano y la firma de un contrato para elaborar los estudios de factibilidad de una hidroeléctrica binacional en la frontera con Brasil. La Razón conversó al respecto con Thais Soares, asesora senior de la presidencia del consorcio Esbr, responsable de la construcción y puesta en marcha de la represa Jirau.

 — ¿Cuáles son las características de la hidroeléctrica que se prevé construir en la frontera entre Bolivia y Brasil?

— La hidroeléctrica binacional, cuya construcción está prevista en el río Madera, será sin duda más eficiente que la de Jirau. Esto porque además de poder utilizar turbinas tipo Kaplan (la brasileña opera con turbinas al filo de agua), para su edificación se podrá aprovechar toda la experiencia adquirida en la implantación y operación de Jirau (situada a 80 km de la frontera con Bolivia), los estudios realizados para esta represa, los obstáculos y desafíos que se enfrentaron durante su edificación y puesta en marcha, así como las soluciones adoptadas, entre otros datos de utilidad.

— ¿En qué consiste el plan de desarrollo que se prevé implementar junto a la construcción de la usina binacional?

— La hidroeléctrica binacional puede constituirse en un factor de transformación y en un vector de desarrollo social, ambiental y económico de la región, con un papel que va mucho más allá de la generación de energía. Podemos citar el ejemplo de la ciudad brasileña de Porto Velho, donde están localizadas las usinas de Santo Antonio y Jirau. Esbr invirtió más de 1.200 millones de reales ($us 362 millones al tipo de cambio actual) en acciones de sustentabilidad y compensaciones ambientales y sociales, además del pago de impuestos y regalías (compensación financiera por el uso del agua), generados después de la entrada en operación comercial de Jirau. Todo ello generó grandes beneficios y oportunidades de crecimiento para la región .

— ¿Qué medidas se podrían aplicar para atenuar los impactos sociomedioambientales?

— A partir de una matriz bien definida de impactos positivos y negativos, es posible establecer medidas de mitigación y de compensación a ser ejecutadas en cada fase del emprendimiento (construcción, llenado del depósito y operación). Por ejemplo, en el caso de Jirau se han desarrollado 34 programas socioambientales, que incluyen medios físicos, naturales y socioeconómicos. Normalmente las represas son instaladas en regiones remotas, donde existen “lagunas” de conocimiento, y por este motivo se crean mitos relativos a la construcción de estos emprendimientos. Por ejemplo, el aumento de los casos de malaria y de los niveles de mercurio en el caso de las hidroeléctricas del río Madera. Por este motivo, resulta imprescindible la implicación de universidades y centros de investigación en las acciones y el desarrollo de programas socioambientales, como una forma de divulgar el conocimiento generado y combatir estos falsos mitos. Con relación a los indígenas, a pesar de que Jirau se encuentra a gran distancia de sus comunidades y no les ha causado ningún impacto, existe un programa de apoyo que contempla acciones de protección de los límites de sus territorios, lo que incluye la construcción de puestos de vigilancia y de indicadores, entre otros. También se han implementado acciones de mediano y largo plazo orientadas a promover el desarrollo de estas poblaciones, como la construcción de escuelas, puestos de salud, proyectos para generar ingresos propios, valorización cultural y otras.

— Se afirma que la pesca en el río Madera se ha reducido un 50% por culpa de las represas, ¿qué opina al respecto?

— Existen diversos programas ejecutados para monitorear la ictiofauna y la actividad pesquera en el río Madera en las áreas de influencia directa e indirecta de la usina de Jirau. Los resultados de estos estudios indican el mantenimiento de la cantidad relativa de las especies de peces entre las fases pre y posllenado del depósito. Además, se instalaron dos sistemas de transposición de peces para posibilitar la migración de las especies que nadan contracorriente para depositar sus huevos. Estos sistemas han presentado resultados satisfactorios desde el inicio de su funcionamiento.

— Tomando en cuenta las irregularidades que involucran a Odebrecht, una de las constructoras de Santo Antonio, ¿cómo podría evitarse que la corrupción afecte el costo, con posibles sobreprecios, y la calidad de la usina binacional?  

— Casos de corrupción en cualquier sector, actividad u organización deben ser filtrados, denunciados y sancionados con base en los principios de la ley. La Esbr posee un acuerdo de accionistas que, desde el inicio de la implantación de Jirau, blindó la compañía de cualquiera interés político. Además de eso, después de la operación Lava Jato, Eletrobras realizó una investigación de toda la empresa, incluyendo sus subsidiarias y las Sociedades de Propósito Específico que poseen participación (como la Esbr). Este proceso duró aproximadamente 15 meses, y los resultados fueron bastante positivos. Esbr fue bastante elogiada por todas las firmas que realizaron la auditoría. De esta forma quedó claro que es posible construir un emprendimiento de la magnitud de la represa de Jirau sin corrupción. Pero para ello resulta fundamental que haya un gobierno corporativo bien definido, basado en principios éticos y transparencia.

Perfil

Nombre: Thais Soares

Profesión: Ingeniera ambiental

Cargo: Asesora   senior en Energia Sustentável do Brasil SA (Esbr)

Proyectista

Thais Soares se graduó en Ingeniería Ambiental de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) de Brasil y tiene un posgrado en Economía y Gestión Energética también de la UFRJ. Tiene experiencia en planificación, permisos y gestión de programas ambientales y sociales en el sector energético.

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