El Financiero

Emilio Uquillas: 'La tasa de crecimiento no llega a reflejar el nivel de desarrollo'

El Director Representante en Bolivia del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) hizo una evaluación de sus casi nueve años de gestión al frente de uno de los principales socios financieros del país. En Bolivia “me he formado mucho en la lógica económica, empresarial, bancaria y de políticas públicas”, estar aquí “ha sido para mí como hacer un posgrado”, “me llevo en mis maletas más de lo que he dejado”, dijo el quiteño, quien se apartó del cargo el jueves 31 de agosto.

El Director Representante en Bolivia del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Emilio Uquillas. Foto: Wara Vargas

El Director Representante en Bolivia del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Emilio Uquillas. Foto: Wara Vargas

La Razón (Edición Impresa) / Wálter Vásquez / La Paz

00:00 / 03 de septiembre de 2017

Emilio Uquillas dio por cerrado un ciclo de casi nueve años al frente de uno de los mayores socios financieros del Bolivia, cuyo saldo de deuda con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) se incrementó de $us 856,1 millones en 2007 a 2.088,2 millones el año pasado.

— ¿Cómo sintetiza el trabajo del Banco de Desarrollo en Bolivia durante estos nueve años?

— En una palabra: “compromiso”, porque siempre hemos remado en la misma dirección del país, asumido una posición de aliados y proporcionado todo el apoyo que nos ha sido posible. Es así que hemos construido un portafolio muy importante de proyectos para el país, los cuales sin duda están elevando el bienestar de la población y contribuyendo al sector productivo, todos aprobados tras un análisis y una evaluación de viabilidad y de rentabilidad económica, social y técnica que justifican el financiamiento. Además, nos hemos comprometido no solo a aportar con financiamiento sino también con asesoría, recursos técnicos y mejores prácticas. Por ejemplo, nos hemos empeñado siempre en acompañar los créditos con programas de capacitación para los organismos ejecutores, lo que crea institucionalidad y fortaleza en nuestras contrapartes. Eso es muy importante porque esa es la diferencia entre construir un proyecto con recursos propios y construirlo con recursos de endeudamiento.

— La CAF fue la única financiera internacional que continuó con su apoyo al país después del proceso de condonación de deuda externa (2006-2007)...

— Sí, porque nuestra misión es acompañar al país pase lo que pase. En situaciones críticas o de bonanza siempre vamos a estar al lado de nuestros países miembros.

Y hoy es uno de los principales acreedores multilaterales...

— En 2016 fuimos segundos por dos décimas porcentuales respecto al BID, pero hasta 2015 éramos los primeros. Eso para nosotros no es competencia, Bolivia tiene muchas necesidades y es bueno que otros organismos acompañen el desarrollo del país y participen del financiamiento.

— ¿El tipo de crédito otorgado ha cambiado en estos años?

— En algún momento se decía que la CAF es la más cara, pero las cifras del Banco Central demuestran que los intereses y comisiones que nos paga el Estado Plurinacional representan aproximadamente el 2% anual del saldo promedio de cartera, eso significa que estamos por debajo de la alternativa de colocación de bonos en mercados internacionales. Eso más que justifica la presencia del Banco de Desarrollo en Bolivia y nos sitúa como un oferente competitivo de recursos para el país.

— ¿Cuál es la tasa promedio en el mercado internacional?

— La última emisión de bonos es la que cuenta (4,5% anual).

— ¿Cuánto de la cartera total desembolsada es concesional?

— Todo tiene el mismo tratamiento. Lo que pasa es que el país tiene un subsidio proveniente del Fondo de Financiamiento Compensatorio que es para proyectos que tienen un impacto en la calidad de vida de la gente.

— En este tiempo la CAF ha apoyado también al país con estudios para proyectos estratégicos de magnitud...

— Sí, como el estudio de factibilidad del proyecto Urupabol entre Uruguay, Paraguay y Bolivia, para exportar gas a través de la Hidrovía Paraná-Paraguay. Tenemos también otros orientados en general a la preinversión, que hacen que los proyectos puedan desarrollarse con agilidad y sin contratiempos (...). Estamos atendiendo las necesidades del país con recursos no reembolsables, como por ejemplo estos temas de interconexión eléctrica con Paraguay y Brasil, y la evaluación del potencial hidroeléctrico de Bolivia, la que al momento se está trabajando en la frontera brasileña.

— ¿Ese último estudio es para la implementación de las centrales hidroeléctricas que a futuro planifican desarrollar los gobiernos de Bolivia y Brasil?

— Sí, son evaluaciones previas que nos van a permitir tener una sensibilidad más precisa respecto de lo que se puede hacer.

¿Qué proyectos ha financiado la institución en el país?

— Diría que un 70% son de infraestructura vial, 20% hídricos, 5% o menos energéticos y el resto del sector privado.

¿Qué otros proyectos de financiamiento para Bolivia están en proceso de ejecución?

— Tenemos 29 en fase de desembolso para carreteras, agua y servicios de saneamiento.

— ¿Qué porcentaje tiene Bolivia en la cartera total de CAF?

— Entre 9 y 10%, es una cartera importante ya que somos 19 países miembros y muy pocos no optan por crédito. Bolivia ha sido uno de los países que más recursos ha apalancado, por cada dólar de aporte de capital ha llegado a tener en ciertos años hasta 8 dólares de crédito, ahora anda entre 3 y 4, lo cual es un buen negocio.

— ¿Cuál es su opinión respecto al actual crecimiento del endeudamiento público del Estado?

— Creo que en función de lo que los análisis económicos recomiendan —de fijar límites con respecto al PIB—, Bolivia tiene un margen todavía interesante que invita a pensar en proyectos de infraestructura que tengan un alto impacto, primero en la rentabilidad social, es decir que cambien la calidad de vida de las personas; y segundo que sean rentables, que le procuren más ingresos al país, es empleos entre otros temas. NdE. Entre enero y el 9 de julio de este año, el Estado aprobó mediante ley y autorizó vía decreto la contratación de $us 2.305,6 millones de recursos internacionales, un monto que representa casi el 32% del saldo de la deuda externa registrado por el país hasta el año pasado.

— ¿Cuál debe ser el destino de los recursos de deuda externa?

— El uso que le damos nosotros, proyectos de infraestructura, de mejora en general de la plataforma logística del país, de impacto en la productividad y el bienestar.

— Que aseguren el retorno...

— (Que aseguren) rentabilidad social y, claro, una tasa interna de retorno económico, que es una de las variables que normalmente se evalúa antes de extender la aprobación de un crédito.

— ¿Cómo ve la economía boliviana en los próximos años?

— La tasa de crecimiento es un tema que se debate mucho entre economistas, pero ya debemos dejar esa discusión y enfocar la política pública en promover un terreno fértil para que el desarrollo sea homogéneo, para que crezcan todos los sectores de una manera armónica. No es lo mejor que solo uno o dos rubros crezcan muchísimo y los otros poco, el impacto económico se da cuando la expansión es uniforme a lo largo y ancho de los distintos sectores de la economía, y para eso hay que garantizar capital humano. Si se invierte en buena educación y nutrición, el capital humano de aquí a 10 o 15 años va a ser de calidad y podremos sostener un crecimiento no permanente, pero sí bastante alto en el tiempo. Entonces, en lugar de preocuparnos por si una tasa de 4, 5 o 6% es buena o mala hay que apuntar a la calidad de crecimiento, al nivel de bienestar que van a tener las siguientes generaciones, así estamos usando eficientemente los recursos. La tasa como que no nos dice mucho y a lo mejor una de 6% no es óptima.

— La atención a sectores vulnerables ha requerido en esta administración de importantes recursos para la subvención de productos y servicios. ¿Será esta política sostenible?

— Eso es relativo, hay sectores muy pobres, no solamente en Bolivia, que en ciertas condiciones requieren definitivamente de un subsidio permanente, otros que necesitan una subvención temporal y otros en los que no se justifica ese apoyo. Eso hay que analizarlo y sopesarlo en función de las posibilidades económicas y los periodos que atraviesa el país. El momento en que uno alcance un nivel X de bienestar, de educación y de economía se debe suspender la subvención, porque la persona ya está en capacidad de generar riqueza para poder salir de la población objetivo de subsidio.

Genua será la directora de CAF en Bolivia

La venezolana Gladis Genua será la próxima directora representante del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Bolivia, anunció el ecuatoriano Emilio Uquillas, quien deja el cargo en el país para ocupar una posición similar en México.

La nueva titular de uno de los principales socios financieros externos del país es economista y máster en políticas públicas, con experiencia en investigación, política comercial, promoción de inversiones y relaciones internacionales, entre otras especialidades.

Estar en Bolivia “ha sido para mí como hacer un posgrado. Sinceramente me he formado mucho en la lógica económica, empresarial, bancaria y de políticas públicas; he tenido una experiencia profesional fantástica, muy rica, muy generosa (...). Me llevo en mis maletas más de lo que he dejado”, dijo el quiteño, quien dejará el cargo el jueves.

Experiencia. Fruto del trabajo coordinado entre la institución multilateral y el Ejecutivo bolivianos, el programa de riego Mi Agua despertó el interés del Gobierno peruano. “Se está estudiando la manera de cómo adaptar Mi Agua a Perú”, reveló Uquillas.

“Los trabajos en los diversos programas Mi Agua fueron una primera experiencia respecto a la dotación del servicio de agua potable en municipios donde no existía este servicio y hemos aprendido juntos. Eso nos ha servido mucho para mejorar nuestro acervo de conocimientos y de experiencias y de mejores prácticas y para ofrecerlo también a otros países”, destacó el ejecutivo.

CAF ha financiado al momento más de 5.000 kilómetros de vías pavimentadas, más de 2.000 proyectos de agua potable en los 339 municipios del país e interconexiones eléctricas que beneficiaron a más de 2 millones de personas, entre otras iniciativas de alto impacto para el desarrollo del país.

Pérfil:

Nombre: Emilio Uquillas

Cargo: Director Representante en Bolivia del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF)

Un profesional comprometido con el desarrollo

Uquillas “ha construido durante más de 14 años una trayectoria profesional en el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en ejercicio de altas responsabilidades como especialista financiero en las vicepresidencias de Estrategias de Desarrollo, de Sistemas Financieros y de Programas de Países, así como en calidad de Director de Programación Operativa”, de acuerdo con información institucional. Antes de su ingreso a la financiera multilateral, el quiteño se desempeñó profesionalmente en entidades de renombre de Ecuador como en el Banco Central de ese país. En el ámbito privado se desempeñó como vicepresidente de Finanzas de Banco Solidario, además de docente en diversas universidades ecuatorianas. Fue director representante de la CAF en Bolivia desde 2008.

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