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Espadas: leyendas de metal y gloria

De Goujian. Foto: pinterest.com

Espada de Goujian. Foto: pinterest.com

La Razón (Edición Impresa) / Jorge Soruco

23:08 / 27 de junio de 2018

Muy brillante pareció la espada cuando estuvo otra vez completa; era roja a la luz del sol y fría a la luz de la luna y tenía un borde duro y afilado. Y Aragorn le dio un nuevo nombre y la llamó Andúril, Llama del Oeste”. Así describe John Ronald Reuel Tolkien la escena, casi obligatoria en una saga de fantasía: cuando el héroe obtiene a su más fiel compañera, la espada de sus ancestros o de seres mágicos que le permitirá salir bien librado de sus aventuras y, de paso, legitimiza su derecho al trono o a ingresar en la orden de caballería.

Su simbolismo sigue siendo grande en diferentes culturas. No importa si el arma es una katana japonesa, un jian chino, mandoble español, zweihänder alemán o espadín francés. Todas representa por antonomasia al guerrero. Esto tiene su lógica. Como aseguran los historiadores Iris Baena Jiménez, Sekiguchi Kenryû, José María Lucía y otros, esta hoja fue la primera herramienta concebida por la humanidad con un solo fin específico: la guerra. A diferencia del hacha, el cuchillo, el arco y flecha y la pólvora, la espada no tiene otro uso que no sea el militar. No se caza ni se construye con ella, se combate.

Es así que no tardó para que entre en las leyendas. Desde Herpe, la hoja que Perseo utilizó para decapitar a Medusa, hasta el sable de luz de Luke Skywalker, las espadas son casi omnipresentes en la mitología y leyendas, como las 10 hojas que presentamos a continuación.

De Goujian

En 1965, un grupo de arqueólogos chinos que realizaba un sondeo en la provincia de Hubei, descubrió 50 antiguas tumbas. En una de ellas, junto a un esqueleto, se encontró una espada de bronce, envainada y perfectamente conservada. Cuando la desenvainaron, la hoja reveló encontrarse en perfecto estado, brillante y lustrosa, pese a haber estado enterrada en condiciones de alta humedad durante dos milenios.Los arqueólogos la sometieron a una rápida primera prueba y la espada pudo cortar, sin dificultad, una pila de veinte trozos de papel, según los testimonios recogidos en documentales y en páginas de difusión científicas como mx.tuhistory.com y www.ancient-origins.es.

Su fama se debe principalmente a que pese a tener más de 2.000 años bajo la tierra, se encuentra en perfecto estado, a tal punto de que uno de los descubridores se cortó el dedo con su filo. Además de ser una de las piezas marciales más antiguas y en mejor estado, es también uno de los ejemplos más tempranos de la espada Jian, arma de dos filos recta y muy flexible, que es conocida como “el caballero de las armas” dentro de las artes marciales chinas.

Mide 55,6 cm de largo y pesa 875 gramos. La hoja es una aleación de cobre y estaño, decorado con cristales azules y turquesas y cubierto de milenarios ideogramas, los cuales indican que fue forjada para el rey Goujian (496 - 465 a.C.).

Gram

Es la espada de los Volsungos, una dinastía heroica de los mitos escandinavos. Generalmente se la representa como una espada Ulfberht, el arma de alta calidad de los vikingos, adornada de oro. Fue un regalo y una prueba por parte de Odín, el dios de dioses, quien la clavó en el árbol Barnstokkr, que crecía en el salón del rey Siggeir, esposo de Signy, la hermana de Sigmund, quien saca la hoja.

Gram fue más compañera de tragedias que de hazañas. Cuando su dueño se enfrentó a uno de sus enemigos la hoja fue quebrada por Odín. La esposa de Sigmund, Borghild, guardó los fragmentos para su hijos Sigurd, quien la reforjó y con ella mató al dragón Fafnir y realizó varios actos de valor, antes de morir por traición.

Excalibur

Esta es, sin duda alguna, la espada más famosa de la mitología, tanto como su portador el Rey Arturo. Es tal su impacto que aunque el monarca tenía todo un arsenal —la lanza Rhongomyniad, la daga Carnwennan y otras espadas, entre ellas Clarent, que entregó a su hijo y asesino Mordred— muy pocos lo conocen.

Hay varias teorías sobre el origen del nombre. Algunos estudiosos creen que viene del latín Ex Calce Liberatus, lo que se traduce como “Liberada de la piedra”; otros que su origen es Caliburn, probablemente derivada de la latina Chalybs: acero. Para los galeses el nombre es Caledfwlch: “espada centelleante”.

Como la saga artúrica tiene muchos autores, también son varias las formas en las que llega a manos del monarca inglés. La más conocida asegura que es la espada que el rey sacó de la piedra, prueba de su derecho a la corona. La vulgata artúrica —establecida entre los siglos XII y XV— afirma que llega a manos de Arturo tras que éste rompe la hoja que lo entronó.

Normalmente se la representa como una espada larga de dos manos con una hoja de doble filo y guardia en cruz. Los adornos van desde motivos celtas hasta figuras cristianas, con una preferencia por el símbolo real el Dragón. De la misma forma, sus propiedades mágicas en la ficción van entre cortar cualquier material hasta emitir energía.

Más importante aún que la hoja es la funda. Hechizada por la Dama del Lago, concebía longevidad a Arturo y curaba toda herida. El robo de la vaina por parte de Morgana Le Fay dio inicio a la caída de Camelot. A la muerte del monarca en la batalla de Camlann, el caballero Bediviere arroja el arma al lago, devolviéndola a su dueña original, mientras que el Rey era transportado a la isla de Avalón, de donde se supone regresará, con su espada, cuando Bretaña lo necesite.  

Si es cierta la leyenda o no, aún se discute. Pero sí se sabe que en la Abadía de San Galeano hay una espada incrustada en el piso que nadie pudo sacar hasta la fecha.

Durandal

Esta es otra espada larga medieval y la espada santa, según la fe católica, por excelencia. Se trata de la hoja del paladín de Carlomagno, Roldán, y en su empuñadura se conservaban tres reliquias: un diente de San Pedro, sangre de San Basilio de Cesarea, pelo de San Dionisio de París y un trozo del manto de la Virgen María.

Según la Canción de Roldán, relato medieval en el que se menciona tan maravillosa arma, tiene el filo más agudo y resistente de toda la cristiandad, a tal punto que golpeando una roca en los Pirineos creó la Brecha de Rolando y en la batalla de Roncesvalles (15 de agosto de 788) se intentó quebrarla para evitar que caiga en manos de los enemigos, sin éxito.

Sobre el destino de Durandal hay tres versiones, todas relacionadas con la muerte del paladín en Roncesvalles. La primera cuenta que Roldán, al verse rodeado de sus enemigos la arrojó al agua, al igual que Arturo. La tradición indica que reposa en el Lago Carucedo, cerca de las minas romanas de Las Médulas.

La segunda leyenda asegura que la espada fue recuperada por Carlomagno cuando llegó, tarde, a socorrer a sus caballeros, ya que Roldán la ocultó debajo de su cuerpo.

Finalmente, en el Santuario de Rocamadour (foto) se encuentra incrustada una espada que se afirma es Durandal, clavada por Roldán huyendo de sus enemigos, a fin de que no pudiera ser encontrada por éstos.

Katana samurái

En el lejano Oriente, nos vamos a la tierra de la katana samurái. Éste es un sable, es decir, un arma curva con un solo filo, cuyos orígenes se remontan a la era Heian (782-1184) y con el tiempo se convirtió en el arma por excelencia del samurái, llegando a ser considerada como parte de su alma.

Son muchas las katanas que pasaron a la leyenda, al igual que sus portadores y, especialmente, sus forjadores. Pero son dos las que merecen especial atención: las de Muramasa y las de Masamune.

En realidad los nombres son de dos maestros forjadores que crearon piezas de gran calidad. El más respetado fue Masamune Ozaki, quien vivió y trabajó en el siglo XIV. Se dice que creó espadas de más de dos metros y que impartió parte de su alma en su trabajo. Las más famosas son Honjo Masamune, hoja que existe en la actualidad, el símbolo de los shōgun Tokugawa (gobernantes de Japón entre 1600 y 1868), y la Yawarakai-Te (Manos Tiernas).

Por su parte, Muramasa Sengo vivió en el siglo XVI y se dice que creó hojas malditas y sedientas de sangre. De hecho, una de las leyendas más famosas cuentan que para probar tanto Manos Tiernas como el filo de Muramasa Juuchi Yosamu (10.000 Noches Frías) se colocó ambas katanas en un río. La de Muramasa cortaba todo lo que la tocaba, por muy suave que fuese, mientras que la de Masamune dividía hojas secas que, tras pasar el metal, se reunían. Un monje aseguró que la primera manifestaba una sed de sangre sin igual, mientras que la segunda servía a la justicia.

La fama de malditas se extendió por los Tokugawa, que aseguraban que los sables estaban sedientos de sangre de shōgun. También se dice que al desenvainar una Muramasa, ésta debe probar sangre antes de ser guardada. No importa si es del enemigo, del ser amado… o del portador.

Del Augurio

Si alguien fue niño en los años 1980, con seguridad que para él solo hay dos opciones posibles que provienen de los dibujos animados en la televisión: o la Espada del Poder de He-Man —con la que el príncipe Adam se convertía en héroe al grito “por el poder de Grayskull”— o la Espada del Augurio, arma y alma de los Thundercats.

Este fantástico filo va más allá de un arma, ya que sobre la guardia está engarzado el Ojo de Thundera, una joya mística con conciencia y vida propias, que convierten a la hoja en el objeto más poderoso del universo.

Normalmente es una daga, con la gema dormida en la forma de un ojo de gato. Pero cuando su portador, Lion-o, lo requiere, puede extenderse hasta convertirse en una espada larga de dos manos y doble filo. Entre sus propiedades se encuentra el emitir energía, cortar cualquier material, volar, regresar a la mano de su dueño, repeler y absorber ataques mágicos, reflejar la verdadera naturaleza del mal y otras.

Su habilidad más importante es la clarividencia. Invocando “Espada del Augurio, déjame ver más allá de lo evidente”, el Señor de los Thundercats puede ver a largas distancias e incluso lo oculto. Finalmente, al grito de “Thunder, Thunder, Thunder, Thundercats... Ho” se extiende a su máxima expresión, el Ojo se abre y lanza un torrente de energía que forma una señal en el cielo. El thundercat que la ve recibe energía extra y sabe exactamente dónde acudir para ayudar a su líder.

Es tan poderosa, que para derrotarla en la serie animada el villano solo puede recurrir, con engaños, a Excalibur.

Tizona

Junto con la Colada, fue la espada de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador (1048-1099), héroe español por excelencia de la Reconquista, periodo de la lucha por territorios de la Península Ibérica de manos musulmanas. Esta hoja tiene sus glorias relatadas en el Cantar del Mío Cid, un poema épico escrito por el año 1200 y que consta de 3.735 versos de extensión variable.

Según la leyenda, Tizona y Colada son espadas mágicas y vivas, que determinan la aptitud a su portador dándole más fuerza, si es digno, o quitándosela, si es un villano. Las armas fueron parte de la conquista de Valencia, localidad que el Cid gobernó hasta su muerte. Existen varias versiones de la espada, una de ellas se expone en el Museo de Burgos, aunque los expertos consideran que partes de la misma son posteriores a la vida del campeón.

Dardo

Tolkien dio al mundo varias espadas mágicas en su universo fantástico. Desde Anglachel —que Beren utilizó en la lucha contra el señor oscuro Morgothz— hasta Herugrim, el filo de los reyes de Rohan. Pero quizá la más querida es Dardo, usada por Bilbo y Frodo Bolsón.

No se sabe a ciencia cierta para quién fue forjada. Ciertamente no fue para un gran guerrero elfo, ni un ambicioso señor enano, menos aún para un rey de los hombres, ya que era tan pequeña que podía ser blandida como una espada corta por un hobbit (seres que rara vez superan el metro de altura).

Pero por poco noble que fuese su origen, no se puede negar su efectividad. Al ser de factura élfica, brilla azul cuando orcos se encuentran cerca. Fue la fiel compañera de Frodo y, posteriormente, su sirviente Sam en su travesía para acabar con el señor oscuro Sauron. Entre sus mayores hazañas está el cortar a la monstruosa Ella-Laraña

Maestra

En los videojuegos no faltan las hojas famosas, pero la más conocida es la que empuña Link, el héroe de la franquicia Leyenda de Zelda de Nintendo. Su estatus de legendaria se cimienta en que no es fácil obtenerla, ya que el jugador debe obtener varios objetos y cumplir distintas tareas antes de poder empuñarla.

La Espada Maestra es una espada larga de doble filo y una empuñadura de color púrpura o azul y en la guardia tiene una gema de color amarillo. Según la historia del juego, fue la Diosa Hylia quien creó la hoja para que el héroe elegido por ella misma pudiera hacer frente al Heraldo de la Muerte. Cuando la Espada Divina absorbe las tres Llamas Sagradas y obtiene la bendición de la Diosa, se convierte en la Espada Maestra.

Tras su creación y uso para acabar con el Heraldo, la Espada Maestra fue depositada en un pedestal, en el Templo del Presidio, sellada dentro de una cámara y protegida por una barrera infranqueable de piedra.

Solo aquel guerrero que merece el título de “héroe” podrá sacar la espada del pedestal y liberar su verdadero poder. Durante muchos años, la Espada Maestra se mantuvo oculta en su cámara, esperando el momento en que el héroe del que habla la profecía la reclame.

Zulf

Es la cimitarra, sable arábico, del líder Ali, primo y yerno del profeta Mahoma, que gobernó el califato islámico de 656 a 661. Según la leyenda, Mahoma recibió la hoja curva del Señor de los Ángeles. El profeta, a su vez, la entregó a Ali en la Batalla de Uhud.

Una de las principales características es que la punta de la espada es bifurcada, terminado en dos filos semejantes a tijeras. La espada es ahora un símbolo de la fe islámica y es admirada por millones de personas. Concretamente se trata de una cimitarra (característica hoja curva) a la que se le otorgan poderes místicos y de velocidad. Hoy día forma parte de la conocida colección Al-Jafr, el libro sagrado místico de Shia compuesto por dos cajas de piel que contienen los artefactos más importantes de la época de Muhammad y Ali.

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