Animal Político

Modelo agotado

Los indicadores macroeconómicos de los últimos 5 años ya daban señales de malestar de la economía.

La Razón (Edición Impresa) / Julio Linares es economista

11:00 / 05 de diciembre de 2019

Las pruebas de laboratorio son las que un médico analiza para ver si los resultados que arrojan están dentro de los parámetros normales. Para este efecto, se determinan rangos de valores para cada prueba, que además pueden ser comparadas con otras tomadas anteriormente. Triglicéridos, colesterol o glucemia por arriba de los rangos determinados, por ejemplo, se acompañan con una triste sugerencia del especialista que dicta el cambio necesario en las costumbres alimenticias o de sedentarismo, es decir, realizar prontos ajustes a tu vida, antes de que la cosa se ponga peor, no hay de otra, ¡a cambiar el modelo de vida que tenías!

Pasa lo mismo con la economía, los números que arrojaban los principales indicadores macroeconómicos el último quinquenio le decían al paciente Estado Plurinacional de Bolivia que tenía, desde 2015, cada vez menos porcentajes de tasas de crecimiento del PIB (¡desaceleración económica!), cinco años de déficit comercial (a septiembre de este año, se importaron más de 700 millones de dólares más que lo exportado; el déficit a septiembre de 2018 no llegó a los 200 millones), sexto año con déficit fiscal (más de 10 mil millones de dólares de déficit acumulado en estos años) y Reservas Internacionales que cada vez son menores (este año ya se perdieron alrededor de 1.800 millones de dólares); en síntesis: ¡el modelo ya no funciona!, a cambiar de vida señores.

No debo negarlo, soy de los bolivianos (varones principalmente) que esperan hasta llegar a Emergencias del hospital para ver a un médico, negando hasta el final la dura realidad, que el cuerpo te dice que ya debes hacer algunos ajustes a tu vida. Eso es lo que han estado haciendo las autoridades que acompañaron al expresidente Evo Morales hasta hace unas semanas, ¡negar la realidad! y enojarte con los que te decían que te ves “un poco amarillo” y te sugerían ver al doctor. ¡Mal remedio!, culpar de alarmistas a los “opinadores de la derecha” y no dejar de mirarse el ombligo.

Empero, también realizaron otra mala práctica a la que acuden estos mismos varones bolivianos, llenarse de analgésicos para “marear la perdiz” y negar que ya necesitan un tratamiento que encare el problema estructural. Los “paracetamoles”, en este caso, se llaman crédito, acudir al préstamo, buscar a los prestamistas y pensar que podemos seguir viviendo como antes. Los analgésicos, en el caso de nuestra economía, cuestan bastante: la deuda entre 2007 y 2018 se quintuplicó y los más de 10.500 millones de dólares que debemos a la fecha significan sin duda, que tenemos la deuda externa más alta de la historia de nuestro país.

A esto se deben sumar dos asuntos complejos. El primero: el gobierno que salió en noviembre, indudablemente se dedicó en 2019 mucho más a hacer campaña política que a hacer gestión pública. Los números del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas dicen que a octubre de 2018 (diez meses de gestión), el Gobierno central solo ejecutó 55% de su presupuesto.

Debemos entender así las cosas: en diez meses solo se recaudó la mitad de los ingresos que el Gobierno pensaba contar (impuestos, aduana y venta de productos y servicios de las empresas públicas), ingresos que necesita para cumplir todo lo programado. Y, por el otro lado, solo gastó la mitad de lo proyectado, por lo cual peligra una de las apuestas del modelo económico agotado, dinamizar la economía a través de la inyección de dinero resultante de la ejecución de inversión pública.

El segundo tema complicado: noviembre fue casi un tiempo perdido, con la economía estancada, lo que le deja solo diciembre para poder activarla; quién sabe podría ayudar que el Gobierno obligue (solo por esta vez) a todas las instituciones estatales a pagar el aguinaldo como máximo hasta el 10 de diciembre, significa alrededor de 300 millones de dólares que podrían inyectarse en las calles y mercados de nuestro país.

Por otro lado, al Gobierno transitorio solo le queda cumplir con el presupuesto y ejecucióvn de los proyectos, ser muy responsable con la ejecución de lo planeado y la gestión gubernamental (basta de dedicarse a campañas electorales, como pasó este año) y no tomar grandes decisiones.

Será el próximo Gobierno el que deba ser más imaginativo y cambiar la vida de este paciente que todos amamos. Hacer caso a los resultados de laboratorio y hacer ajustes a su vida. Analizar cómo a mediano plazo se puede salir de la dependencia de la actividad extractiva y acudir a la economía creativa, naranja y verde. El modelo está agotado, es hora de cambiarlo.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia