Animal Político

Mario Murillo: Sociología, la más política de las carreras

Sociología de la UMSA tiene 52 años, medio siglo de debate nacional.

Mario Murillo, docente en las universidades Mayor de San Andrés y Católica Boliviana.

Mario Murillo, docente en las universidades Mayor de San Andrés y Católica Boliviana. Foto: Pedro Laguna

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos es periodista

00:00 / 10 de julio de 2019

En abril de este año Plural publicó Medio siglo de sociología en Bolivia. Una historia narrativa de la Carrera de Sociología de la UMSA, del sociólogo Mario Murillo y un equipo de estudiantes. Testimonial, con base en al menos 23 entrevistas además de documentos, como dijera el sociólogo Godofredo Sandoval, el texto es una “historia humana” de dicha carrera (creada en 1967), una de las que como muy pocas en la universidad vivió atravesada con la historia social y política del país.

— Como en muy pocas, la política marca el origen de esta carrera.

— Son dos cosas. Por un lado, la sociología en sí misma es una disciplina muy crítica. Como dice (Pierre) Bourdieu, la sociología es un arma de combate, un deporte de combate. Una carrera de sociología suele ser así en buena parte del mundo, pero acá tiene que ver con su origen mismo, uno muy político, que es la degradación del 52; pero además está la guerrilla del Che, Mayo del 68. Desde su origen va a tener ese tinte político, en el mejor sentido. Pero siempre el principio es académico, partimos de la academia y luego actuamos en términos políticos.

— Una expresión práctica de ello fue Teoponte.

— Me encanta eso de cuestiones concretas, prácticas, más allá de disquisiciones muy teóricas. Teoponte va a ser muy importante, porque de la carrera, una de muy pocos alumnos, 12, 13, casi la mitad se va a Teoponte, el primer espacio de acción subversiva.

— Ahora, la carrera también incidió al interior de la universidad, en la Revolución Universitaria.

— Sí. También tiene que ver con las personas que estaban en Sociología, muy politizadas, brillantes. La revolución universitaria es una cosa tremenda, porque en el mundo es la única en que los estudiantes comandan la universidad un año, lo que ellos llamaban la ‘dictadura estudiantil’. Danilo Paz me contaba, ‘interpretábamos el marxismo en una forma un tanto burda: los profesores son los burgueses y nosotros los proletarios, dictadura del proletariado. Lo interesante es que de ser una pequeña sección de Derecho el 67, en dos años se convierte en una facultad muy fuerte. Sociología es un termómetro de la política universitaria hacia adentro.

— La época oscura, la dictadura de Banzer; es ilustrativo que habiendo reabierto otras carreras, Sociología fue cerrada dos años.

— La UMSA y la carrera en muchos sentidos tienen que ver con la autoformación, de abajo para arriba. Me gusta la idea de la resistencia, en los intersticios. Como la dictadura había sido tan demoledora con Sociología, las formas de resistencia eran en esos espacios pequeños, en la intimidad de los grupos de estudio; también esa idea de que para destrozar al poder, hay que conocer mucho; ser revolucionario, ser político está acompañado de estar muy bien formado, de leer mucho. La carrera sobrevivió en esa vida un poco clandestina, más allá de las aulas.

— Pero luego vino el retorno de la democracia y para la carrera fue un auténtico rebrote.

— Esa fue una primera primavera, muy luminosa, pero al mismo tiempo breve y un poco triste. El 79 es increíble la euforia democrática, después de 15 años de dictadura, desde el 64. Se abre un momento muy especial, porque Silvia Rivera es directora de la carrera, siendo muy joven, 29 años, pero al mismo tiempo, vuelve gente muy interesante, que había estado en el exilio. Pero esa primavera fecunda va a ser reventada por García Meza. Esta dictadura es breve, pero muy tremenda, porque ahí sí todos los profesores van a estar exiliados. Ser estudiante o profesor de Sociología era como ser comunista. No quiero decir que García Meza arruinó todo, pero interrumpió algo.

— ¿Y Sociología en los tiempos neoliberales?

— A partir del 82, pero sobre todo del 85, la universidad se va alejando de la sociedad o por lo menos se va encerrando un poco más en sí misma. Esa universidad que estaba lado a lado de la historia nacional, empieza a crear su propia historia hacia adentro. Son tiempos de reconstitución institucional. Las orientaciones y el enfoque con el que había surgido la carrera en los 60, se interrumpe con la dictadura. Pero los 80 son importantes porque sirven para terminar de organizar el Instituto de Investigaciones Sociológicas, el nuevo plan de estudios. Va a ser un momento también de transformación de ciertos principios teóricos: irá perdiendo fuerza el marxismo, y en términos políticos nos vamos alejando un poco de los grandes temas del debate nacional.

— ¿Cuánto el gonismo, con la Participación Popular movió a la academia, o fue un cambio de objeto de estudio nomás?

— A nivel de objeto de estudio se dio muchísimo. Yo cada vez estoy más convencido que la Participación Popular ha sido una de las cosas que más ha transformado Bolivia, y en la carrera es muy claro: muchos temas vinculados al municipalismo, estudios de caso de elección de autoridades originarias, formas de manejar nuevos POA; y es que la Participación Popular implicó extender el poder hacia abajo; y la carrera estuvo típicamente acompañando eso.

— ¿Cuánto de atípico o, por el contrario, de expresivo fue el surgimiento de las FAL-Zárate Willka (Fuerzas Armadas de Liberación) y de la CNPZ (Comisión Néstor Paz Zamora)?

— Creo que refleja el gran dilema del Muro de Berlín. Félix Patzi me contó, no me quiso decir el nombre, de un profesor muy serio que en una clase se puso a llorar porque se había caído el Muro. La reacción universitaria se da en dos sentidos: un grupo de jóvenes dice, bueno, habrá que luchar en democracia, en las nuevas reglas del juego; y hay otros que dicen que no, que la única salida frente a este nuevo orden mundial es la lucha armada. En términos de la carrera, es CNPZ la que está vinculada definitivamente a Sociología. Miguel Northtusfster, el líder de CNPZ, era el secretario general del centro de estudiantes de la carrera. Además, tiene que ver con una transición que vincula con la Teología de la Liberación, la militancia cristiana de izquierda que termina en el marxismo y el grupo subversivo. Hay el hecho también de que es la Comisión Néstor Paz Zamora, el hermano muerto en Teoponte de Jaime Paz. Ha sido una de las partes que más nos ha costado escribir, muy difícil contar su final, es lo más duro; frente a la muerte de los guerrilleros y del empresario secuestrado siempre hay diferentes versiones... no termina nunca de separarse la historia de Sociología de la historia boliviana.

— ¿Y Sociología y el Proceso de cambio?

— Hay muchas relaciones. La primera más fácil, pero no la menos importante, es que muchos profesores de la carrera van estar en puestos muy importantes del Estado, eso fue casi automático. Segundo, muchos temas de investigación se vinculan al proceso de cambio; tercero, creo que siempre hay una relación ambivalente entre la carrera y el poder; ahora mismo entre profesores y alumnos hay posiciones diversas, pero en momentos clave, como los discapacitados o la muerte del estudiante de la UPEA, Sociología se levanta. Cuarto, en los últimos años hubo un aumento de los excedentes para la Universidad, lo que puedes verlo en infraestructura: en el 99 en el Monoblock teníamos dos aulas en el piso 8 y había que buscarse por otro lado; ahora, esto [el edificio de Ciencias Sociales René Zavaleta Mercado] para mí es un palacio. Quinto, esta última época es, en el mejor sentido, más académica; las tesis que hacíamos en los 80, 90, eran más ensayísticas, políticas, casi manifiestos; en cambio ahora somos una facultad casi microsociológica, de estudios de caso, con mucho dato empírico. A alguna gente le da miedo la palabra academia, porque piensa que es despolitización, pero hablo de la academia en el sentido más profundo, y creo que estamos acompañando o analizando este proceso político, intentándolo desde la frialdad académica. Creo que estamos en un momento muy fecundo, que lo que exige es que empecemos a crear teoría desde acá; todos esos estudios concretos que hacemos, tienen que darnos pie para hacer teoría.

Mario Murillo. El EGTK (Ejército Guerrillero Túpac Katari) no provino de la carrera de Sociología (como sí ocurrió de alguna manera con CNPZ y FAL Zárate Willka); más bien varios militantes del EGTK después de salir de la cárcel enseñaron en la carrera: Álvaro García, Raquel Gutiérrez, Silvia Alarcón...

Datos

Nombre: Mario Murillo

Nació: En La Paz, el 7 de agosto de 1980.

Profesión: Sociólogo.

Ocupación: Docente en las universidades Mayor de San Andrés y Católica Boliviana.

Perfil

Murillo tiene en su haber tres libros: La bala no mata sino el destino (2012), Otro fútbol (junto con Juliane Müller) 2014; y Medio siglo de sociología en Bolivia (2019).

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia