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Fernando Mayorga Ugarte: 'El 21f el MAS perdió credibilidad democrática'

El estilo de Evo Morales es ‘retórica radical y decisiones moderadas’.

El sociólogo cochabambino Fernando Mayorga

El sociólogo cochabambino Fernando Mayorga Foto: Fernando Cartagena

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos es periodista

00:00 / 13 de marzo de 2019

Hace menos de un mes, el sociólogo cochabambino Fernando Mayorga publicó el libro Antes y después del referendo. Política y democracia en el Estado Plurinacional (CESU-UMSS). Nueve ensayos que reflexionan sobre todo los tres últimos años (2016-2018), con el eje sin duda del gran parteaguas del gobierno del MAS, y del país mismo: el 21F 2016. Va una breve mirada de los temas pequeños y grandes del libro.

— Una clave de su texto es la caracterización del MAS y Evo Morales: ‘tiene una retórica radical y decisiones moderadas’.

— En 2006 quise definir el estilo político de Evo Morales como una combinación de retórica radical y decisiones moderadas, para explicar por qué un actor político obtiene mayoría absoluta de votos, en una sociedad que siempre tuvo una votación fragmentada; esto más aún si Evo Morales obtiene luego dos mayorías absolutas. Esto quiere decir que el votante medio opta por Evo Morales, porque un candidato solo puede conseguir mayoría absoluta si tiene el voto del votante medio, que generalmente es un votante moderado.

— ¿Retórica radical?

— Es “refundación de Bolivia”, “descolonización”, en su momento “nacionalización”; pero ¿qué hace Evo Morales desde el 2003? Opta por una retórica radical, pero sus decisiones son apoyar el referéndum de Carlos Mesa; luego, nacionalización legal frente a Jaime Solares, Felipe Quispe, Alejo Veliz, que decían nacionalización con expropiación sin indemnización y expulsión de las empresas transnacionales; lo que hace Evo es nacionalización legal, cambio de los contratos y una inversión de los montos; no es una nacionalización estatista clásica, sino una moderada. Pasa lo mismo con la refundación: de la negación de la república, el 2013 tienes una propuesta de Agenda Patriótica del Bicentenario 2025; no dice “agenda plurinacional”, sino “patriótica”, y está hablando de conmemorar la fundación de la república; por tanto, recupera una idea de continuidad histórica; ya no es tanto refundación, de que hasta aquí todo era neoliberalismo y ahora empieza una nueva era; y para hacer esta agenda patriótica pasa de las reuniones que tenía con los movimientos sociales a las cumbres sociales, donde empieza a invitar a empresarios y otros sectores. Otro ejemplo: en el proceso constituyente la gran contradicción que polarizó al país era autonomía departamental versus Estado Plurinacional; la propuesta del pacto de unidad, asumida por el MAS, era autonomías indígenas como base del Estado Plurinacional; y termina en combinar autonomía indígena y autonomía departamental. Esto se expresa cuando el cura (Eduardo) Pérez le pregunta, ¿qué pasa con la contradicción entre indígenas y regionalistas? A lo que Evo dice: “No, originarios somos todos, estamos los originarios ancestrales y los originarios contemporáneos”. Son ejemplos de cómo él va al centro.

— Es la habilidad de irse hacia el centro porque desde allí domina todo el escenario.

— Sí, de ahí viene su hegemonía. Ahora, eso es lo que se ha debilitado a partir del 21 de febrero.

— Es el gran parteaguas.

— Sí, porque si había un elemento que estaba incorporado en su discurso y en el proyecto del MAS con mucha fuerza era precisamente la democracia, entendida como inclusión, participación e integración; traducida además en democracia intercultural, con esta ampliación de la democracia, incorporando la democracia directa y participativa y la democracia comunitaria. Entonces, cuando pierde el MAS el referéndum, que era para reformar la Constitución, hay una suerte de pérdida de credibilidad respecto a su condición democrática; pierde fuerza su capacidad de articular lo democrático dentro de su discurso. Por eso digo en el libro: los últimos meses el MAS recupera la iniciativa política y entra a disputarle el sentido de la democracia a la oposición, que decía que el MAS es antidemocrático, que no respeta la Constitución, la soberanía popular, y el 10 de octubre del año pasado lo que hace Evo Morales es decir: “Democracia es igualdad”, frente a la oposición que dice: “Democracia es libertad”, Estado de derecho y esos criterios liberales. Por eso Evo habla de mantener los logros de inclusión, movilidad social, redistribución, políticas públicas hacia los sectores populares...

— Ese es el fondo, dice usted en el texto, del argumento para justificar la repostulación.

— Sí, ese es el único discurso de donde se agarra fuerte, pero para decir que esa es la parte de la democracia que privilegia. Con eso intenta contrarrestar las impugnaciones y críticas a su carácter “autoritario”, “antidemocrático”, ‘dictatorial’ y todos esos adjetivos que utiliza la oposición.

— El 21F también se deterioró la imagen del Presidente. ¿Cuánto siempre pesa eso hasta ahora?

— Lo que se deteriora es la popularidad. Morales tuvo dos momentos de descenso de popularidad: cuando dictó el gasolinazo y en ocasión del TIPNIS. Pero vuelve a subir después. Si uno ve en el tiempo las subidas y bajadas, que son normales, es ahí cuando hay que ver qué iniciativas políticas toma y a ver qué discurso utiliza de aquí en adelante para ver si logra recuperar este voto indeciso o perdido; por eso pienso que va a apelar mucho a la idea de que democracia es igualdad, e igualdad es fruto de la estabilidad y del crecimiento económico, y la garantía de la estabilidad y del crecimiento es la continuidad de su gobierno; con eso va a apelar al votante que va a pensar en la utilidad de su voto y va a optar entre lo que el MAS le va a plantear: estabilidad o incertidumbre.

— El 21F, dice en el libro, también es la inédita politización de las clases medias contra el MAS, de quienes antes le dieron la mayoría absoluta; su reto es reconquistarlos, pero parece muy difícil.

— Sin duda que es difícil, pero ese es el voto en disputa. Hay un voto antimasista permanente, que bordea el 30%; cuando hay elecciones nacionales, el MAS ha superado el 50% de votos, pero en las elecciones subnacionales, donde no está Evo Morales, el MAS nunca pasa del 50%, la sumatoria; es decir, hay un votante que no vota por el MAS, sino por Morales; hay que ver qué sucede con ese electorado, ahora que Evo va a competir contra alguien. Lo que sí me parece una incógnita es el voto joven.

— ¿Y la oposición, cómo está?

— Antes estaba en el clivaje estado/mercado, étnico/regional, esta fue la pelea de la primera gestión. Hoy la oposición en lo único que se mantiene es democracia versus dictadura; no reivindica el neoliberalismo en la economía, otro modelo que no sea el autonómico; está de acuerdo con todo lo demás, aunque critique, por eso no tiene propuesta alternativa.

— ¿En verdad se ha anclado en democracia-dictadura?

— Ese es el único discurso que maneja; a ver qué pasa en la campaña, a ver si logran decir otra cosa.

— Caracteriza al primer periodo del MAS como de ‘gobierno dividido’, con opositores con capacidad de veto parlamentario. Hoy prevé que se volverá a ello.

— El punto de partida es el resultado del 21F, donde pierde el MAS, por primera vez en circunscripción nacional, reflejando una votación parecida a las elecciones subnacionales. Esto quiere decir que difícilmente el MAS va a tener dos tercios en las dos cámaras; y corre el riesgo de no tener mayoría en el Senado, como en su primer gobierno. Segundo, la elección subnacional de 2020, por el comportamiento histórico a nivel subnacional, y con el debilitamiento electoral del MAS los últimos tres años, hace suponer una mayoría de gobernadores y alcaldes opositores en las principales ciudades. Por tanto, vas a tener un cuadro muy complejo de gobierno sin control de las dos cámaras y con problemas con autoridades opositoras en lugares importantes. Por eso es un desafío para los involucrados establecer acuerdos básicos sobre el reconocimiento de resultados y algún acuerdo común para mantener la estabilidad económica, habida cuenta de que en la región se viene otra vez una fase recesiva, y se necesita mantener los niveles de crecimiento.

Fernando Mayorga Ugarte. “En enero de 2019 ya estaba el libro terminado en imprenta. Podía haber esperado al 21 de febrero de 2019 para concluirlo, pero en mi análisis yo hablo de que lo que denomino la ‘coyuntura crítica’ se cierra el 10 de octubre (de 2018)”.

Datos

Nombre: José Fernando Mayorga Ugarte

Nació: Cochabamba, el 9 de mayo de 1960. 

Profesión: Sociólogo y Cientista Político.

Ocupación: Docente e investigador universitario.

Perfil

Entre otros, escribió: “El discurso del nacionalismo revolucionario” (1985); “Antinomias. El azaroso camino de la reforma política” (2009); “Grita la hinchada, grita la hinchada” (2010)

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