Animal Político

Bolivia en la escena regional

El autor reflexiona sobre el apoyo a Venezuela y el liderazgo internacional del presidente Morales Hugo Siles es politólogo e internacionalista.

La Razón (Edición Impresa) / Hugo Siles es politólogo e internacionalista / La Paz

00:00 / 09 de mayo de 2018

Los próximos desafíos en la política exterior de Bolivia, en el ámbito regional, aterrizan sobre Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) y la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe), todo esto en el contexto de esta última década en la que nuestro país orientó su política exterior a la promoción de la paz entre los pueblos, el rechazo a la injerencia de las potencias en la política interna de los Estados, la defensa de la Madre Tierra y la promoción del principio del Vivir Bien, entre otras temáticas.

El presidente Evo Morales no solo visibiliza, gestiona y promueve esta orientación de la política exterior boliviana, que rompe con la dependencia y subordinación del pasado, sino que participa activamente en los temas que son más importantes de la agenda de política internacional.

Así, en abril de este año, Bolivia asumió la presidencia de Unasur y para  2019 lo hará con la Celac. Sorpresivamente, poco después de asumir esa responsabilidad en el bloque sudamericano, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú dejaron en suspenso su participación en el bloque bajo varios justificativos. La medida fue inédita y marca la peor crisis de Unasur, este organismo multilateral regional que se fundó en 2008 sobre el cimiento de la Comunidad de Naciones Sudamericanas creada durante la tercera cumbre regional que tuvo lugar en Cusco (Perú) en 2004.

Con nueve cumbres realizadas, una estructura institucional con órganos permanentes y sede en Quito (Ecuador), la Unasur se ha constituido en el organismo multilateral sudamericano de diálogo político e integración más  genuino de los últimos tiempos. Sin embargo, el giro político en Brasil, Argentina, Chile y Perú, respectivamente, ha contribuido en los últimos años al debilitamiento de la institucionalidad multilateral regional. El viraje de los gobiernos progresistas hacia gobiernos de extracción neoliberal cambió la orientación de política exterior sobre la integración en la mayoría de los seis países que se alejaron temporalmente.

Ahora bien, la aproximación y el nuevo alineamiento con Washington es también un ingrediente que contribuye a este giro. No es casual que al finalizar la Cumbre de las Américas en Lima se hiciera pública la decisión de los seis países en cuestión. Y es que no hay que olvidar que en el historial de las Cumbres de las Américas está inserta la extensión de la política exterior de  Estados Unidos con sus consecuentes intereses geoestratégicos en la región.

En este contexto, los desafíos multilaterales de Bolivia en la actualidad radican en conservar la unidad y la integración de Unasur; por ello, el canciller Fernando Huanacuni activó los mecanismos de gestión diplomática y política ante este caso.

El diálogo para hallar el consenso para el nombramiento del Secretario General y la agenda propuesta por el presidente Evo Morales serán claves para destrabar este impasse.

Bolivia asiste hoy al mejor momento de su historia, por la estabilidad económica y los extraordinarios cambios sociales. Como país, hemos rechazado todo tipo de intervenciones militares; defendemos la paz en el mundo. Bajo este manto, el Gobierno boliviano también dio un espaldarazo solidario a Venezuela, respaldando al gobierno de Nicolás Maduro.

En la gestión diplomática-política ya iniciada, el presidente Morales expresaba: “Es un derecho tener diferencias de carácter ideológico político; sin embargo, es nuestra obligación, respetando nuestras diferencias, estar unidos”. Y es en este marco que nuestro país trabajará para la reconstrucción de la unidad en torno a Unasur. Por tal motivo, es imperativo que Bolivia deba sortear el mosaico ideológico político de la región, que por la actual correlación de fuerzas es adverso a nuestras expresiones de política exterior. Se deberá trabajar en una línea de política exterior que permita combinar nuestros intereses y agenda como Estado con las expectativas de los 12 países de Unasur.

Bolivia jugará el rol de articulador regional nato, haciendo valer nuestra vocación integracionista y la acumulación de variables tangibles e intangibles favorables como la estabilidad y crecimiento económico, la estabilidad política democrática, así como la construcción proyectada de un tren bioceánico entre Brasil, Bolivia y Perú.

No cabe duda también que la gestión para la articulación y la unidad de Unasur permitirá, en lo inmediato, coordinar nuestro desafío multilateral sobre la Celac el próximo año. Finalmente, será  la consistencia de política exterior y el liderazgo regional ya alcanzado por el presidente Morales, con los que podremos lograr exitosamente los próximos desafíos multilaterales de Bolivia en la región.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia