Animal Político

Hervé Conan: "Bolivia debe seguir creciendo con gestión de recursos naturales"

Es director de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) para América Latina y el Caribe desde 2016. El representante destacó que Bolivia tiene un potencial de desarrollo de la energía solar y eólica. Indicó que para numerosos expertos que trabajan sobre Latinoamérica Bolivia es un ejemplo de modelo de gestión comunitaria de los recursos naturales. Consideró que el desafío del país es fomentar la expansión económica suficiente para acabar con la pobreza, pero con la gestión de los recursos naturales.

El Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), Hervé Conan. Foto: Ignacio Prudencio

El Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), Hervé Conan. Foto: Ignacio Prudencio

La Razón (Edición Impresa) / Mauricio Quiroz / La Paz

00:00 / 11 de junio de 2017

El director de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) en una entrevista con Animal Político de La Razón hizo una evaluación del trabajo de la agencia en el país que se enfoca en los sectores de las energías renovables, agua saneamiento y medio ambiente para ayudar a mitigar los efectos del cambio climático, en el marco de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21), realizada en 2015 en París.   — ¿Cuál es el propósito de su visita a Bolivia? ¿Es la primera vez?

— Es mi primera visita a Bolivia, una visita que se da en el marco de mi nombramiento como director para América Latina y el Caribe. Mis visitas y misiones en todos los países donde tenemos actividad. Esta visita se enmarca en un momento en el que la actividad de la AFD en Bolivia está teniendo una importancia real en el país y en el que varios proyectos de la AFD van a concretarse.

— ¿Desde cuándo está presente la AFD en Bolivia?

— La AFD inició actividades en Bolivia en agosto de 2015. Bolivia es uno de los países más recientes para las actividades de la AFD y la labor fue definida por el Gobierno boliviano y se concretó su presencia a partir de un memorándum de entendimiento suscrito en noviembre de 2015, en París, en ocasión de la visita del presidente Evo Morales a la capital francesa. Es importante precisar que la apertura de la oficina de la AFD es una decisión política del Gobierno francés porque éste autoriza a abrir oficinas y desarrollar actividades en un nuevo país y por lo tanto la oficina de la AFD se traduce en una voluntad política de dar un nuevo impulso a la relación bilateral entre Francia y Bolivia. La AFD sigue siendo un actor fundamental en la relación y la cooperación con Bolivia.

— ¿Cuáles son las prioridades o líneas de acción que ha identificado esta agencia para Bolivia?

— Las prioridades sectoriales de la AFD en Bolivia fueron definidas por el Gobierno boliviano y por supuesto nosotros nos adaptamos a las necesidades de éste, que ha decidido trabajar con la AFD en dos sectores principales que están  en los dos memorandos de entendimiento que firmamos en noviembre de 2015 y diciembre de 2016. Estos dos sectores son las energías renovables y el rubro de agua saneamiento y medio ambiente. Sin embargo, en el marco del diálogo que se definió con el Gobierno boliviano tenemos que tomar en cuenta el dato del Gobierno francés que ha fijado a la AFD para su actividad en América Latina y el Caribe. La demanda del Gobierno francés a la AFD de América Latina es de enfocarse en los efectos del cambio climático. Por lo tanto, nuestra actividad debe tener cobeneficios sobre el cambio climático a un nivel del 70%. Eso quiere decir que el 70% de las actividades en América Latina, y es obligatorio, deben tener un impacto positivo sobre ese tema. Es importante subrayar que el impacto sobre el cambio climático está acompañado de objetivos relativos al crecimiento económico sostenible, acompañados por asuntos sociales. El último punto es que nuestra actividad se concreta mediante préstamos y por lo tanto nuestra actividad se concreta a través de infraestructuras. Somos una cooperación bilateral, no somos una entidad multilateral y siendo una cooperación bilateral, una cooperación de Francia, la AFD en todos los países de América Latina y por supuesto Bolivia cuando trabajan con nosotros eligen sectores que en opinión de los gobiernos se podrán beneficiar de la experiencia francesa para brindar un valor añadido a las actividades y proyectos. Tomando en cuenta el conjunto de los retos que nos asignan, es decir los objetivos que la AFD tiene, su mandato. Los desafíos del Gobierno boliviano. La forma en que intervenimos, es decir los préstamos, y por último la experiencia y la experticia francesa en ciertos sectores; el conjunto de estos retos se tradujo en la intervención de agua y energía como sectores focales en Bolivia.

— ¿Cuál es su percepción sobre los programas que tiene Bolivia para desarrollar energías renovables?

— Alcanzar los objetivos establecidos en la COP21 supone una voluntad política fuerte para el desarrollo de las energías renovables y alternativas. Bolivia tiene un potencial de desarrollo de la energía solar y eólica muy importante. El Gobierno francés ha instruido a la AFD acompañar a los países del mundo en la ejecución e implementación de los objetivos de la COP21, a través de la inversión en proyectos como los solares y eólicos de gran tamaño que hay en Bolivia y que le permiten reforzar la atracción de empresas internacionales para la generación de energía limpia. Por ejemplo a la licitación para la planta solar de Oruro se presentaron 16 empresas internacionales, lo que muestra un interés y una mirada positiva del mercado externo de las energías limpias. (...) Esperamos que se registre la misma situación para los proyectos de Warnes y Ventolera. Otro elemento que posibilita el apoyo a la inversión de esos proyectos  es dar a Bolivia la oportunidad de impulsar su propia capacidad de desarrollo de las energías alternativas para abastecer la demanda interna que crece y exportar los excedentes a sus vecinos.

— ¿Qué amenazas ha hallado la AFD en esta parte del mundo sobre los embates del cambio climático?

— La mayor muestra que hemos encontrado de los efectos del cambio climático en la región son las inundaciones y lluvias extremas que hace poco se observaron en Colombia y Perú, así como las sequías. En tanto, otro fenómeno es el estrés hídrico que se registró en Bolivia y otros países de América Latina. Otro fenómeno que se ha visto en América Central y Sudamérica es la pérdida de biodiversidad tanto en fauna como en flora, pues el aumento de las temperaturas se traduce en fenómenos climáticos extremos.

— ¿Cómo ven a Bolivia desde Francia y cómo la proyectan en 20 años?

— Hay una imagen positiva de Bolivia en Francia, principalmente le ha impactado bastante a la población francesa la voluntad política del país para que ahora las poblaciones originarias, autóctonas e indígenas tengan el poder, manejen el país y estén involucradas en la gestión y no es como antes cuando no podían emitir ninguna opinión. Para numerosos expertos, incluyendo nuestros propios especialistas que trabajan sobre Latinoamérica, Bolivia es un ejemplo en el tema de modelos de gestión comunitaria de los recursos naturales.

— ¿Esa gestión puede ayudar a enfrentar el cambio climático?

— Bolivia como la mayoría de los países de América Latina conoce una estabilidad política que ha reforzado los vínculos y enlaces entre Francia y Bolivia o a nivel más global entre Europa y la región. Esta estabilidad política también posibilita compartir entre Europa y Latinoamérica una visión similar de los grandes asuntos relativos a cómo será el mundo el día de mañana y de un mundo en común sobre temas como el cambio climático, la protección social, la igualdad de derechos de las poblaciones, así como de los derechos de los hombres y mujeres. Estos asuntos que se traducen en la visión común entre Europa y Latinoamérica son frecuentemente presentados en instancias internacionales. Bolivia trabaja con Europa y Francia en esas instancias para lograr avances en los asuntos donde hay una visión compartida. La UE y América Latina comparten una visión muy similar de esta globalización regulada para el beneficio de las poblaciones. La COP21 fue la oportunidad para la población francesa de descubrir que se comparte una visión común con América Latina sobre los asuntos del cambio climático.

— ¿Cuál es el desafío de Bolivia para los próximos 20 años?

— Para los próximos 20 años el desafío principal para Bolivia es similar para otros países vecinos, que es fomentar un crecimiento económico suficiente para acabar con la pobreza. Empero, esta expansión económica se debe gestionar tomando en cuenta la gestión de los recursos naturales y los efectos del cambio climático, como por ejemplo el acceso al agua, entre otros. Y este desafío se puede alcanzar también valorando las experiencias comunitarias de gestión de los recursos naturales que hay en Bolivia. El objetivo es que Bolivia sea un modelo en el ámbito económico, pero también en el social y medioambiental a través del desarrollo de tecnologías modernas en el sector de energía, pero siempre conservando las tradiciones y modelos comunitarios que pueden ayudar bastante en la gestión de recursos naturales. La  visión de Bolivia para los próximos 20 años es positiva. El papel de la AFD es acompañar al país para que pueda asumir estos desafíos de manera exitosa.

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