Animal Político

Bolivia y su compromiso con la paz

El embajador plantea una evaluación sobre la presidencia del Consejo de Seguridad.

La Razón (Edición Impresa) / Sacha Llorenti

00:00 / 16 de julio de 2017

Habíamos planteado cinco prioridades para junio, el mes en el que Bolivia ocupó la presidencia del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas: la diplomacia preventiva y las aguas transfronterizas; el segundo eje fue la acción contra las minas terrestres antipersonales, seguidamente la situación en Palestina y en cuarto lugar la transición en Haití, que es uno de los dos temas de la agenda del Consejo que corresponde a nuestra región (el otro es el proceso de paz en Colombia) y por último la no proliferación de armas químicas biológicas y nucleares.

Los resultados. El desarrollo del primer punto estuvo marcado por la presencia del presidente Evo Morales en la sesión sobre aguas transfronterizas y es algo que ha llamado poderosamente la atención debido a que se han planteado una serie de elementos para el debate a merced de los mecanismos que ofrece la diplomacia preventiva y otros métodos pacíficos para evitar probables situaciones complejas que tienen que ver con el hecho de que dos, tres o cuatro Estados compartan recursos hídricos. De hecho, es necesario que estas cuestiones se conviertan en fuentes de cooperación e integración, en lugar de que sean fuentes de problemas, desencuentros y conflicto.

El discurso del presidente Morales ha tenido un impacto muy fuerte. Muchas delegaciones solicitaron la transcripción de esta ponencia efectuada en Nueva York el 6 de junio.

En cuanto al planteamiento sobre las minas antipersonales y otro tipo de explosivos, Bolivia trabajó en dos etapas paralelas. La primera con un debate al interior del Consejo de Seguridad, que es de vital importancia porque lamentablemente millones de estos artefactos que están en distintos lugares del mundo provocan atentados contra la vida y además provocan gran inestabilidad e inseguridad y hasta impiden el desarrollo económico de las comunidades.

La segunda fase. Nosotros quisimos ir más allá de este debate y propusimos una resolución. Es un aporte boliviano que ha tenido un largo debate y es la primera resolución que el Consejo de Seguridad adopta sobre las minas. Esta resolución, que plantea la eliminación de las minas, nos ha permitido posicionarnos en este tema.

Sobre la situación de Palestina. Este debate se ha iniciado durante el 50 aniversario de la ocupación israelí sobre territorio palestino (la Guerra de los Seis Días) y ha participado el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, y Lakhdar Brahimi, excanciller de Argelia quien ha sido uno de los enviados especiales para la paz en Siria y fundador de una organización junto con Nelson Mandela para la promoción de la resolución pacífica de controversias.

El viaje a Haití ha sido muy útil para el Consejo porque se da entre el proceso de transición de la Minustah (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití) y una misión más política de fortalecimiento institucional, lo que ya implica un gran avance entre la relación entre la Organización de Naciones Unidas y Haití.

En cuanto al debate sobre la no proliferación de armas masivas se contó con la participación de 60 Estados, pues Bolivia preside el Comité especializado en la compleja temática.

De este modo y en el marco de las prioridades de Bolivia sobre el Consejo, hemos cumplido incluso más allá de las expectativas que nos habíamos planteado y eso es positivo.

Las experiencias anteriores de Bolivia en este organismo se dieron en otros contextos históricos. Cuando el país estuvo antes en esta silla, el Consejo de Seguridad estaba prácticamente paralizado por la Guerra Fría, tanto en los años 60 como en los años 70; se reunían una o dos veces por mes y había otra lógica de trabajo, pero ahora esta entidad está presente en muchos lugares del mundo con misiones de paz. En junio, hemos tenido 41 sesiones y el Consejo tiene una importancia cada vez mayor.

Ha sido un mes en el que Bolivia ha ratificado su compromiso con el multilateralismo; ha hecho un llamado para emplear medios pacíficos de resolución de controversias, ha llamado la atención sobre temas clave como las aguas transfronterizas y las minas.

Tras nuestra presidencia, nuestras actividades se van a concentrar en el Consejo de Seguridad; aún tenemos un mandato de un año y medio y recién hemos terminado el primer cuarto de nuestra presencia en el Consejo. Y vamos a continuar con lo que nos hemos propuesto. La defensa del multilateralismo, de los intereses de los pueblos y la lucha por la paz, evitando invasiones y acciones unilaterales. Sabemos que somos uno entre 15, pero hemos demostrado que somos capaces de influir en la mesa más alta de la diplomacia mundial.

Los cinco ejes configuraron la propuesta de Bolivia, además de las grandes cuestiones que se han tocado y que se continúan desarrollando sobre la paz y la seguridad internacional; entre ellos la situación en la península de Corea; la guerra de Siria, la inestabilidad en Yemen y la lucha contra el terrorismo en África. 

Continuaremos hasta diciembre de 2018 dando nuestra voz y nuestras acciones para garantizar que los principios y los propósitos de la Carta de las Naciones Unidas se respeten. Ese es nuestro objetivo.

  • Sacha Llorenti es embajador de Bolivia en la ONU

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2
3 4 5 6 7 8 9
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia