Sociedad

Gimnasios trabajan de manera informal y sin normativa

Informalidad en el contrato de los instructores, falta de normativa en relación a su trabajo y pagos irregulares son tres problemas que presentan los gimnasios de la ciudad, comentaron cinco entrenadores físicos que trabajan en éstos.

Deportes. Dos mujeres se ejercitan en una clase de spinning (bicicleta bajo techo). La foto sólo ilustra la nota.

Deportes. Dos mujeres se ejercitan en una clase de spinning (bicicleta bajo techo). La foto sólo ilustra la nota.

La Razón

01:00 / 19 de abril de 2011

Juan, profesor de educación física e instructor de gimnasia aeróbica hace 17 años, aseguró que no existe una norma que regule estos negocios, por lo que los entrenadores "trabajan a su suerte".

Debido a que no se firma un contrato escrito entre los entrenadores y los centros, éstos acuerdan verbalmente el salario que ganan por hora. Éste varía de 10 bolivianos a 10 dólares. "En varios gimnasios, seas o no certificado (capacitado), te pagan más si tienes más gente que entrenar, menos si tienes menos gente, no hay una norma, puede ser que una persona formada gane menos que otro que no lo es", dijo Juan.

Raúl, quien instruye hace 14 años, indicó que parte de la informalidad también se da cuando los dueños no cancelan al guía por los días feriados, a pesar de que la empresa cobra mensualmente a sus inscritos. Tampoco se cancela al que se enferma, sino al reemplazante que da la clase, no gozan de vacaciones, ni aguinaldos, primas por años trabajados, ni tampoco seguro médico.

Ivett, dueña de un gimnasio en la zona Central, dijo que se tiene un contrato diferente con cada instructor. "Esto es prestación de servicios, todo negocio tiene un manejo diferente con cada persona, el trato difiere si no son capacitados, ellos trabajan más allá de tener una relación laboral".

Otro propietario aseguró que su personal trabaja por jornal y goza de  los derechos correspondientes, no así los que entrenan por horas.

Otros datos del mundo del fitness

Hace dos años que Paola (nombre ficticio) se inició como entrenadora de gimnasia. Debido a la cantidad de horas que trabajaba, hasta tres por día, empezó a sentir dolor en sus articulaciones de rodilla y codo. Luego de hacerse estudios con un traumatólogo, éste le indicó que sufría de artrosis leve.

De acuerdo con el médico Óscar Hervia y Vaca, la artrosis es una lesión producida por el desgaste del cartílago, ya sea en las rodillas, codos, hombros, tobillos y otras articulaciones.

Ésta puede dividirse en cinco grados: primer, segundo y hasta tercer grado, que requieren de un tratamiento sincromático, y cuarto y quinto, que necesitan operación, complementó el traumatólogo Humberto Zeballos.

La forma en que se expresa esta enfermedad es por medio del dolor, coinciden los dos galenos. "Estas son lesiones que se producen en deportistas de alto rendimiento, y se producen por la sobrecarga que realizan", dijo Hervia y Vaca.

El desgaste de las articulaciones puede darse de manera temprana en los instructores, si es que se descuidan. El compañero de Paola, Abad, también presenta este problema, ya sea al dar una clase de step (aeróbicos sobre una plataforma), al caminar o subir gradas. Él actualmente recibe un tratamiento y medicamentos.

El costo de una operación cuesta entre 7.000 y 10.000 dólares. Juan, instructor de gimnasia, señaló que un salario de 45 bolivianos no podría llegar a cubrir el tratamiento adecuado. Zeballos también indicó que cuando el entrenador no toma las precauciones necesarias, éste puede sentir dolores y tendrá dificultades al caminar.

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia