Editorial

Votación mínima

El oficialismo, en tanto, sostiene el principio adoptado en ley de que la fuente de legitimidad de los binomios deben ser las urnas.

La Razón (Edición Impresa) / Subeditorial

09:44 / 05 de enero de 2019

En su respuesta al desafío planteado por el MAS-IPSP en sentido de que los inéditos comicios del 27 de enero permitirán mostrar y comprobar la “musculatura” de las organizaciones políticas en el país, al menos cinco partidos políticos de oposición anunciaron que se concentrarán en garantizar una “votación mínima” en las elecciones primarias a fin de cumplir el requisito. 

La decisión opositora expresa su posicionamiento dual ante las primarias: las rechazan, pero no pueden, ni quieren, renunciar a ellas. Su argumento es que debido a la existencia de binomios únicos, en las primarias “no se elegirá nada”. El oficialismo, en tanto, sostiene el principio adoptado en ley de que la fuente de legitimidad de los binomios deben ser las urnas.

¿A qué responde la “votación mínima”? Hay dos lecturas. La primera es una estrategia de boicot de la oposición. Habiendo asumido que no se “bajarán” de las primarias, pese a la habilitación del binomio oficialista, intentarán devaluarlas. Su expresión de desprecio es no hacer campaña y reservar las mesas de sufragio para la participación formal de algunos militantes.

La otra lectura es una lógica de simulación. Como la mayoría de partidos opositores no sabe, en rigor, cuál es su capacidad de movilizar una militancia que desconoce, optará por el fácil recurso de convocarla a no votar. Así, en lugar de unos miles de votantes auténticos, tendrán uno o 100 “votos simbólicos”. Es un hábil recurso para encubrir, si acaso, su debilidad partidaria. Corre cuenta regresiva.

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