Editorial

Palomas y enfermedades

La Razón (Edición Impresa)

00:01 / 16 de enero de 2018

La imagen de palomas revoloteando alrededor de personas que las alimentan en plazas públicas suele ser bastante corriente. Pues, como bien se sabe, el contacto con la naturaleza y con los animales es, en general, muy reconfortante. Sin embargo, esta práctica no carece de riesgos, ya que, según advierten los expertos, las palomas pueden transmitir diversas enfermedades a los humanos cuando existe contacto directo con esta ave o con sus excrementos. 

Por caso, según alerta el veterinario Manuel Pizarro, pueden transmitir psitacosis, enfermedad que provoca “cuadros similares a la neumonía y a la gripe e incluso dolencias digestivas”, ya que la bacteria responsable de esta dolencia se puede propagar por el torrente sanguíneo e invadir el pulmón, el bazo y el hígado. Asimismo, los excrementos de las palomas contienen la bacteria responsable de la salmonelosis, dolencia que provoca fiebre, diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal. También suelen albergar al hongo Crytococcus neoformans. Cuando este hongo es ingerido o inhalado por una persona, lo que podría ocurrir sobre todo entre quienes están en contacto con sus nidos, puede generar criptococosis, enfermedad que se manifiesta “como meningitis o meningoencefalitis y es usualmente precedida por una infección pulmonar con tos, estornudos con sangre, fiebre y malestar” (ibídem).

Por todo ello, resulta encomiable que la unidad de Zoonosis de la Alcaldía paceña se haya propuesto realizar campañas para evitar la sobrepoblación de estas aves en la sede de gobierno.

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