Columnistas

De Napoleón a Macron

Macron se perfila como la receta humana para curar el malestar económico que aqueja a Francia

La Razón (Edición Impresa) / Carlos Antonio Carrasco *

23:41 / 19 de mayo de 2017

La veloz carrera que en el lapso de un año, un mes y un día elevó a Emmanuel Macron a la presidencia de Francia, su joven edad (39 años), su genial intuición política y su apego cívico a las fuerzas militares han llevado a cronistas y analistas historio-filos a compararlo con Napoleón Bonaparte. Varios libros biográficos sobre su fulgurante ascenso circulan ostentando títulos como El presidente inesperado, Entretelones de una victoria o Un joven tan perfecto. Esas obras se agregan a otras aparecidas antes de su victoria del 7 de mayo como El banquero que quiso ser rey (2016) y Macron, el invitado sorpresa.

En rigor, en esa analogía hay similitudes y diferencias. Mientras Napoleón aspiraba a expandir el dominio galo a todo el espacio europeo, conquistando reinos y anexando territorios, Macron pretende consolidar la Unión Europea, mediante la persuasión diplomática y el consenso económico y social entre sus 27 miembros. Solo una UE fuerte podrá competir con éxito a los contrapesos de potencias del Atlántico y de la cuenca del Pacífico. Europa, bajo el liderato fresco e imaginativo de Macron, secundado por Merkel (y no viceversa), necesita enfrentar con decisión y firmeza los desafíos actuales de la lucha antiterrorista, la inmigración desordenada, la fractura social y las manipulaciones del proceloso mundo financiero.

No mucho más alto que Napoleón, Macron es físicamente ágil (buen tenista), notablemente carismático y poseedor de un singular coraje. Tuve la ocasión de seguir desde el Palacio del Eliseo, el domingo 14 de mayo, la transmisión del mando presidencial y de observar, de cerca, el insoslayable lenguaje corporal del nuevo presidente. Maestro de la escenografía comunicacional, enfundado en elegante traje negro azulado, camisa blanca y corbata negra convencional, peinado acicalado cuidadosamente ordenado, tenía la apariencia de un actor hollywoodense. Cortés con su esposa, le besó la mano frente a sus convidados, en gesto de cariñosa sumisión conyugal. En tanto que ella protegía a su pareja con maternal celo de aquella lluvia que pretendía aguar la fiesta.

La V República, ausentes Mitterrand y Chirac, disminuyó hasta hoy la estatura de sus sucesores política e intelectualmente. Macron, economista educado en escuelas de cuadros elitistas, cultor de los clásicos, pianista virtuoso y, paralelamente, diestro en las modernas tecnologías de la informática y la comunicación, pareciera ser la receta humana para curar el malestar económico que impide el crecimiento del país.

Sin embargo, su poder se verá limitado si no obtiene un resultado favorable en las elecciones legislativas del 11 y 18 de junio próximo. Con ese propósito, al mando de Édouard Philip, acaba de conformar un gobierno multitendencista adosado de conservadores, socialistas, centristas, ecologistas y adictos a su propia cofradía política. El mismo que tendrá corta vida hasta evaluar su fortaleza, con base en el resultado electoral.

En efecto, requerirá un mínimo de 289 legisladores para obtener la mayoría requerida en las 577 poltronas de la Asamblea Nacional. No obstante, con aquel gabinete heteróclito ya consiguió quebrar la unidad de los principales partidos: los republicanos y los socialistas, además de alejar como parias a los extremistas de derecha del Frente Nacional y a los radicales de izquierda de la Francia Insumisa. Esa maniobra coloca a su fuerza partidaria (¡En marcha!) en el centro del espectro político, un polo magnético de atracción para aquellos que deseen seguir la aventura de Macron.

Finalmente, su inédita decisión de moralizar la función pública será seguramente apoyada con entusiasmo por aquel 20% de ciudadanos que se abstuvieron de votar el 7 de mayo. Con Macron se confía que Chateubriand esté equivocado cuando dice que “jamás nacen juntos el hombre que puede y el hombre que quiere”.

* es doctor en Ciencias Políticas y miembro de la Academia de Ciencias de Ultra-mar de Francia.

Etiquetas

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia