Demanda Marítima

Remiro Brotóns: El fallo será el inicio de un largo camino con Chile, no contra Chile

Antonio Remiro Brotóns, el abogado español del equipo boliviano, a unas horas de conocerse el fallo de la demanda marítima, llamó a ‘no hacer ni caer en provocaciones’ .

El abogado español del equipo boliviano, Antonio Remiro Brotóns.

El abogado español del equipo boliviano, Antonio Remiro Brotóns. Foto: Alejandra Rocabado-Archivo

La Razón (Edición Impresa) / Luis Mealla / La Paz

16:01 / 30 de septiembre de 2018

Se emocionó hasta las lágrimas con la causa marítima. El 20 de marzo de este año, durante los alegatos orales de la demanda, el abogado español Antonio Remiro Brotóns no pudo más y se quebró en sollozo durante una entrevista concedida a la televisora estatal boliviana. “Te implicas en su causa (la de los bolivianos) te abren el corazón de tal manera que a mí realmente... me emociona”, afirmó Remiro Brotóns para luego retomar el aire y seguir con la entrevista.

Luego de seis meses, tras la deliberación de los jueces de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el profesor universitario se animó a hablar con La Razón del dictamen de la demanda boliviana, que busca diálogo con Chile para negociar una salida soberana al mar.

Con un tono de evaluación, Remiro Brotóns llamó a “no hacer ni caer en provocaciones”, en momentos que Chile activó una estrategia mediática, con declaraciones políticas y spots, que buscan desvirtuar el espíritu del pedido boliviano. El experto manifestó su deseo de que ambos países, tras el fallo de la CIJ, trabajen en “superar” las heridas que dejó la Guerra del Pacífico (1879-1883) y enfocar una mirada hacia la resolución de este histórico diferendo, a través de un “largo camino” de negociación, lo que implicará consolidar una “empatía” con el país vecino.

El experto español, quien dirigió el equipo jurídico internacional de la demanda, destacó el “trabajo en equipo” que caracterizó la labor de los juristas, durante los cinco años que duró el proceso. Dijo estar convencido de que mediante actos propios Chile “se obligó” a negociar una salida soberana al mar y es optimista sobre el proceso que se desarrollará a partir de mañana.

El jurista, que estará el 1 de octubre en La Haya, fue reclutado por el Gobierno boliviano en 2013.  Prevé visitar el país en breve, mientras en el Gobierno boliviano existe la idea de conferirle una condecoración al igual que al resto de los abogados que defendieron la causa.

— ¿Cuáles son las lecciones que le deja este juicio?

— Son muchas; entre ellas: La importancia de la planificación, la determinación del objetivo, la creación de una unidad administrativa específicamente dedicada a esta misión con un equipo local cada vez mejor preparado, la sabia elección del agente, la implicación del Presidente y del Gobierno en el seguimiento y control político dentro del respeto de las opciones técnico-jurídicas presentadas por los abogados y consejeros, la contratación acertada del equipo de abogados internacionalistas, el trabajo en equipo dentro de un ambiente grato exento de divismo, la concepción del caso como una cuestión de Estado que trasciende las líneas partisanas, la fuerte implicación de la sociedad, de los ciudadanos.

— Bolivia le ha pedido diálogo a Chile. ¿Qué aconsejaría usted para lograr este propósito?

— Hoy se habla mucho de la “empatía”, esto es, ponerse en el lugar del otro, antes de opinar y, más aún, juzgar. Creo que bolivianos y chilenos deberán entrenarse en la “empatía”, lo que no siempre será fácil. No se trata de vencedores y vencidos. Ese sería un discurso ruinoso para ambos. Se trata de solucionar un conflicto más que secular de manera que ambas partes se sientan satisfechas y puedan, a partir de ahí, desarrollar una vecindad cooperativa e integradora, que sirva al común de las gentes.

— El debate entre derecho y justicia se ha patentizado en este juicio. ¿Usted cree que al final de este camino, ambos conceptos podrán al fin dialogar?

— Creo que debo matizar. Bolivia ha acudido a La Haya para que se le haga justicia a través de la aplicación del Derecho. No ha buscado ni busca en la Corte una sentencia al margen de las normas jurídicas, sino al amparo de las normas jurídicas. Si dicha sentencia no satisface el objetivo perseguido por Bolivia, podría plantearse si la justicia de la demanda boliviana fue preterida porque la Corte interpretó las normas de manera distinta a la que propusimos.

— ¿Cuál era la opinión suya de Bolivia antes del juicio y qué es lo que piensa ahora?

— Tanto antes, como ahora, he estado convencido de que mediante actos propios Chile se obligó con Bolivia a negociar su acceso soberano al océano Pacífico. La preparación del caso no hizo sino profundizar en esa convicción. La obligación política y moral está fuera de duda y lo que ha de dirimir la Corte es si, como sostiene Bolivia, esa obligación es también jurídica.

— ¿Cómo se imagina Bolivia y Chile de aquí a 10 años?

— Más que imaginar, deseo que Bolivia y Chile, cuya vecindad es inevitable, superen el fortísimo desencuentro nacido de una guerra de conquista y puedan establecer sobre bases sanas una relación animada por el respeto mutuo y la cooperación para satisfacer intereses comunes. Requerirá más tiempo alcanzar una cierta fraternidad.

— Desde que se inició el juicio, las tensiones diplomáticas entre ambos países han sido recurrentes. ¿Cómo puede afectar esta alteración en las relaciones de buena vecindad, a las bases de la negociación luego del fallo?

— Negociar requiere templanza. Las tensiones diplomáticas no ayudan. Declaraciones o manifestaciones que faltan gravemente a la verdad hechas por responsables políticos envenenan a la opinión pública. Cabe siempre preguntarse si los protagonistas hablan porque la ignorancia es atrevida o, lo que es peor, porque deliberadamente tratan de torpedear cualquier acercamiento que impida la negociación.

— En su criterio, sea cual sea la decisión de la Corte, ¿cuál debería ser el comportamiento y la actitud política y diplomática que deberá asumir el Gobierno de Bolivia respecto a Chile, tras el fallo?

— El planteamiento del caso ante la Corte y la forma en que se ha desarrollado el procedimiento han sido ya, por si solos y con independencia del fallo, un éxito para Bolivia. Obviamente, deseamos que la decisión de la Corte declare, tal como se solicita en el primer punto de nuestro petitorio, que Chile está obligado a negociar con Bolivia su acceso soberano al océano Pacífico. De ser así, debemos sentirnos contentos y satisfechos. Pero éste no es sino el comienzo de una larga marcha que ha de hacerse con Chile, no contra Chile. De ahí que no debemos hacer ni caer en provocaciones. En algún lugar he dicho que no hay mejor sentencia que la que permite a ambas partes afirmar que han ganado el caso. Ese puede ser el comienzo de una buena amistad.

Perfil

Nombre: Antonio Remiro Brotóns

Profesión: Abogado

Cargo: Miembro del equipo boliviano para la demanda marítima

Experto en Derecho

Con 72 años, el jurista español cobró notoriedad mediática, no solo por su capacidad profesional, sino por la vehemencia con que defiende la causa boliviana. Remiro Brotóns es abogado formado en la línea romanista en España, pero con experiencia en escenarios de la corriente anglosajona. (30/09/2018)

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