Fútbol

Pablo Escobar Olivetti: ‘Llegué prácticamente sin nada y hoy puedo dar de comer a mi familia’

El capitán atigrado se siente un paceño más por el trato recibido en el club y por el cariño de la gente en La Paz.

Pablo Escobar y la camiseta 1o enmarcada en un lugar muy especial de su hogar en La Paz. Foto: Wara Vargas-La Razón

Pablo Escobar y la camiseta 10 enmarcada en un lugar muy especial de su hogar en La Paz. Foto: Wara Vargas-La Razón

La Razón Digital / Marcos Bonilla / La Paz

09:41 / 12 de julio de 2017

Pablo Escobar, el capitán de The Strongest, cumplirá este miércoles 39 años y los festejará en Argentina con su familia política, y aunque es consciente de que está “grande”, por ahora no piensa en el retiro; sabe, sin embargo, que en cualquier momento esa hora tiene que llegar.

La coyuntura futbolística por la que atraviesa The Strongest, club del que es hincha confeso, queda al margen esta vez. El “10”, mate en mano y en la intimidad de su hogar, cuenta varias cosas de su vida que no se conocen.

La semana pasada estuvo solo en su casa, pues su familia había viajado a Jujuy, de donde es su esposa Daniela. Él se fue el viernes de madrugada, tras el empate de The Strongest con Lanús por Copa Libertadores de América.

— ¿Eres de tomar mucho mate?

— Es una costumbre que adquirí desde pequeño en Paraguay. Lo tomo en casa y también en el vestuario con los compañeros.

— ¿Cumplir 39, significa que tu retiro como jugador profesional está cerca?

— Efectivamente cumplo 39 años y es una realidad para el jugador de fútbol que el retiro puede estar cerca, pero no es algo que me quite el sueño ni en lo que piense mucho. Intento disfrutar el día a día, cada entrenamiento, quiero estar en todos los partidos, justamente porque uno no sabe por qué tiempo más va a jugar; pero gracias a Dios no tengo lesiones y disfruto mucho lo que hago.

— ¿Hasta cuándo tienes contrato con The Strongest?

— Un año más, hasta el 30 de junio de 2018.

— ¿Qué se siente ser el “viejo” —en el buen sentido— de un equipo y, al mismo tiempo, ser la figura, el referente y virtualmente otro símbolo del club?

— Ser el viejo… no lo tomo así. Los compañeros molestan, pero no tengo los síntomas del viejo del plantel por mi forma de vivir, por la forma en la que entreno todos los días y porque casi no tengo lesiones. Esas cosas hacen disimular la edad de uno o se olvida un poco. Evidentemente (los compañeros) saben que soy el más grande y por eso me respetan, comparto con ellos un día a día en el que la edad no es algo que influya o que se tenga muy en cuenta. Después, lo otro, lo de ser referente, ser capitán, son cosas que uno se ganó con trabajo y con esfuerzo en el transcurso de su carrera, pero la relación entre nosotros es de gente que se quiere.

— Todos sabemos que eres stronguista de corazón, pero nadie —o casi nadie— sabe desde cuándo. ¿Cuándo fue que dijiste por primera vez ‘soy Tigre’ y qué sentiste para gritarlo?

— En realidad desde el año que llegué. A mí me tocó estar por primera vez en 2005 y lo que sentí ese año fue increíble en el sentido de lo que era la hinchada, me sentí muy identificado de inmediato y empecé a querer la camiseta y a ser hincha de este maravilloso club. Desde que llegué me hicieron sentir importante y eso me identificó mucho más con el club; además, creo que la camiseta del Tigre me sienta perfecto.

— Eres boliviano por naturalización, ¿te sientes también un paceño más por todo lo que has vivido aquí?

— Si bien fue Oruro la ciudad que me recibió por primera vez en Bolivia, en 2004, los años en La Paz, todo lo que significa el club y la forma en que me trata la gente en esta ciudad, hace que me sienta un paceño más.

— ¿Dios, tu familia y el Tigre, en ese orden?

— Totalmente. Dios en primer lugar, porque es el que nos regala bendiciones en esta vida. En lo terrenal, lo primero es la familia y después vienen The Strongest y el fútbol, que es mi gran pasión.

— Una vez me contaron, no sé si es cierto, que efectivamente venías a un equipo de La Paz, pero no precisamente a The Strongest. ¿Es verdad que Bolívar te quiso en algún momento y te hizo una oferta? Si fue así, ¿por qué no se dio?

— Sí, sí. Bolívar, desde un principio, antes de que llegara a The Strongest, se interesó en mí y estuvimos en unas reuniones, pero no se dio. Te estoy hablando de finales del año 2004. Después apareció el Tigre y me compró y a partir de ahí nació esta historia. Después de eso, cuando me fui a Paraguay (2006), se acercaron otra vez (los dirigentes) para que volviera a Bolivia y a Bolívar, pero yo decidí regresar a The Strongest, lo hice antes del año del Centenario; sin embargo, había una diferencia de dinero que no era poca con el club Cerro Porteño; y yo puse la diferencia de mi bolsillo para poder volver. El señor Ronald Crespo era el director del departamento de fútbol y él sabe que fue así, él puede ratificar eso y contar la historia verdadera. Cuando la negociación se caía yo dije ‘yo pongo ese dinero’; él no quiso aceptar, pero yo insistí porque yo quería volver al Tigre y terminé pagando para volver al club.

— Si hoy, a tus 39, recibes una tentadora oferta de otro club, nacional o extranjero, ¿partirías de The Strongest?

— ¿Si recibo una tentadora oferta…? Pero sería muy difícil por muchas cosas, en la balanza ya se ponen muchas cosas: no me sobra el dinero, pero tengo otras prioridades en la vida, estoy muy feliz donde estoy, trabajo feliz, mi familia está tranquila y eso no tiene precio en la vida. Estoy identificado con el proyecto de The Strongest, entonces eso pesa más que cualquier monto. En el medio difícilmente jugaría en otro equipo y afuera sería muy complicado. Voy a cumplir 39 años y es increíble que me llamen aún de un par de lugares, me llamaron de Argentina, también un entrenador que ya tuve en el club que ahora está en Colombia me preguntó si me gustaría ir a jugar allá a pesar de la edad, y a jugar Copa Libertadores ‘para que todo el mundo te vea’. Siempre aparecen opciones, pero la felicidad no tiene precio y estoy feliz donde estoy ahora.

— ¿Alguna vez te pones a pensar por qué el destino —a través de San José de Oruro, tu primer club aquí— te trajo a Bolivia? ¿Qué te respondes?

— No es que me pongo a pensar por qué o cómo se dio el destino, solamente vine por cumplir mis sueños, pero con mucha incertidumbre, con muchas cosas que no entendía. Llegué a una ciudad que no conocía; pero fue lo mejor que me pasó en mi carrera, el paso más importante fue llegar a San José, porque a partir de ahí explotó todo futbolísticamente. Soy un eterno agradecido primero a San José que me abrió las puertas y después al Tigre que me dio todo profesionalmente y también un techo, un hogar, esas son cosas que yo valoro mucho, que jamás voy a olvidar, que siempre las tengo presente y es por eso que defiendo tanto y quiero tanto a este club. No puedo hablar del origen, yo llegué aquí prácticamente sin nada y hoy puedo dar de comer a mi familia, hacer estudiar a mis hijos gracias a lo que me da en este momento The Strongest.

— Hay infinidad de jugadores, sobre todo los de antes, que llegaron a Bolivia por “seis meses” y se quedaron para toda la vida. ¿A ti también te podría atrapar nuestro país para siempre?

— Muy probable que podamos seguir en Bolivia, en La Paz, es un proyecto de vida que tenemos con mi esposa, mis niños ya estudian, tengo tres hijos paceños y una argentina, pero ya están muy arraigados a La Paz, quieren mucho donde estamos, vivimos tranquilos y felices. La intención es seguir trabajando y crecer profesionalmente.

— ¿Cuál de las etapas como jugador de The Strongest disfrutas más?

— Esta última etapa en que ya llevamos seis años, es la que más la disfruto. Los logros deportivos han sido muchos y a mí particularmente me ha ido muy bien. Son muchos años que mantengo el nivel y eso es muy importante para mi vida profesional. Con el Tigre hemos ganado cinco títulos nacionales en este tiempo y eso es gracias a todos los compañeros, los que están y los que han pasado y han dejado mucho en el club, todos grandes personas.

— Eres el capitán de The Strongest, el que más copas ha levantado. ¿Qué significa eso para vos?

— Cinco veces levanté la copa como capitán, entonces esto es un motivo de orgullo. No sé si soy en el Tigre el capitán que más veces levantó la copa, porque no llevo esa estadística, pero significa que el trabajo que uno realiza es bueno y va bien encaminado. Por supuesto que nada de esto existiría sin la ayuda de cada entrenador que tuve, de cada compañero, del trabajo en el día a día, todos los logros son de equipo, pero evidentemente yo tengo la gran suerte de ser el capitán y de levantar las copas. Además tener el brazalete de capitán de The Strongest de por sí significa un gran compromiso y lo asumo con mucha responsabilidad.

— ¿Cuál fue el campeonato (el título ganado) que más disfrutaste y por qué?

— De los cinco campeonatos, el tricampeonato (diciembre de 2012) fue emocionante, porque creo que soy el único capitán en los 40 años de historia de la Liga que levantó tres veces el trofeo de campeón; pero el más sabroso, el que mejor sabor tiene es el del 24 de diciembre (2016), el último que obtuvimos, porque lo conseguimos ante nuestro tradicional rival y por la forma cómo le arrebatamos el campeonato, por la fecha, por el marco espectacular de gente, todos esos ingredientes han dejado un sabor muy especial, ese no lo voy a olvidar: el famoso 24-12 de 2016.

— ¿Piensas aún en la selección o crees que ese ya es un ciclo cerrado?

— Si el profesor (Mauricio) Soria cree que puedo ser útil, estoy a la orden. Va a depender del rendimiento que cada jugador tenga en su club y la evaluación que él realice.

— ¿Y cómo te va en el curso para entrenador?

— Lo estoy cursando, espero seguir así y Dios mediante poder terminarlo para el año que viene, que es cuando se cumplirán los dos años. Por ahora estoy de estudiante y más adelante, cuando tenga el carnet, si tengo la oportunidad o si así lo decido, podré dirigir.

— Entonces, ¿te ves en un futuro dirigiendo a The Strongest?

— La dirección técnica es algo que me llama mucho la atención, me gusta, creo que es algo que lo puedo hacer, hoy mismo lo hago con los compañeros, y poder dejar alguna enseñanza en base a todo lo que uno aprendió en este tiempo; pero hay otras cosas que también me despiertan interés como la gerencia deportiva, poder ser un nexo entre jugadores y dirigencia, porque la experiencia que uno ha ganado en este tiempo la puede utilizar en beneficio del club también y no solo dentro de la cancha.

— ¿Cuánto tiene que ver tu familia en tu carrera?

— Mi familia es responsable de todo, lo que soy es por mi familia, es el cimiento de todo, porque su respaldo es muy grande. Entonces puedo seguir haciendo lo que más me gusta y siempre con el corazón, dejando todo en la cancha, aunque uno puede jugar bien o mal.

— Recordame cómo está integrada tu familia...

— Mi esposa Daniela. Ya se sabe que tengo una hija nacida en Argentina: Florencia; y tres niños nacidos en La Paz: Benjamín, Mateo y Agustín. Son la razón de mi vida como ya te lo dije, son la fuerza de mi día a día, me encanta disfrutar con ellos, es lo más importante. Estar bien en familia es la base de lo que uno hace profesionalmente, por lo menos así lo vivo, así lo creo yo.

Foto: Pablo Escobar

— ¿Y todos son hinchas de The Strongest?

— Todos son muy identificados con The Strongest, con lo que hago y su apoyo es fundamental. Mis tres varones paceños entrenan en The Strongest, son jugadores inscritos en los registros del club, así que somos una familia atigrada. Mi esposa es muy fanática del club; pero sobre todo estamos juntos sobre el cimiento del amor.

— ¿Y tus padres?

— Mis padres están en Paraguay, igual que mis hermanos. Mi familia política es de Argentina, de Jujuy.

— ¿Compartes mucho con tus hijos?

— Les dedico gran parte de mi tiempo libre. En La Paz vivimos en una tranquilidad hermosa, que la disfrutamos mucho. Siempre que puedo llevo a mis niños a la escuela, los paso a buscar, asisto a sus actos. Junto a mi esposa compartimos sus alegrías, también sus tristezas en los días que tienen alguna frustración como niños, en general estamos acompañándolos siempre.

— ¿Algún rato juegas al fútbol con ellos?

— Cuando estoy solo generalmente veo televisión y no fútbol, estoy 20 años en esto, así que prefiero ver otras cosas; pero cuando estoy con mis hijos sí soy de ver fútbol, porque a ellos les gusta y casi inmediatamente nos ponemos a jugar.

— ¿Cómo haces cuando tienes que ver a un rival?

— Eso es diferente, casi siempre observamos a los equipos rivales antes de los partidos, pero eso lo dejo para el club, cuando tenemos sesiones de video y hay que analizar a los clubes con los que vamos a jugar.

(12/07/2017)

Ediciones anteriores

Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1 2
3 4 5 6 7 8 9
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31

Suplementos

Colinas de Santa Rita, Alto Auquisamaña (Zona Sur) - La Paz, Bolivia