Fútbol

Enrique Ojeda: ‘Parte del dinero del fútbol debe servir a la sociedad’

El embajador de España en Bolivia, Enrique Ojeda, tiene un especial afecto por el fútbol boliviano. Muy joven, la primera vez que llegó al país se inclinó por apoyar a The Strongest; en cambio, hoy hincha por Bolívar. Razones no le faltan.

El embajador Ojeda posa con la casaca de la selección de España. Foto: Wara Vargas-La Razón

El embajador Ojeda posa con la casaca de la selección de España. Foto: Wara Vargas-La Razón

La Razón Digital / Jaime Ayllón / La Paz

15:03 / 11 de octubre de 2017

El embajador de España en Bolivia, Enrique Ojeda, tiene un especial afecto por el fútbol boliviano. Muy joven, la primera vez que llegó al país se inclinó por apoyar a The Strongest; en cambio, hoy se inclina más por Bolívar. Razones no le faltan.

— ¿Se podría decir que usted es futbolero?

— Me gusta mucho el fútbol, es una tradición familiar. El fútbol me trae recuerdos desde niño, desde cuando escuchaba y vivía los partidos por la radio, ya que no había fútbol televisado; entonces, junto a mi padre seguíamos con pasión las transmisiones y desde entonces soy hincha del equipo de mi ciudad, el Betis. En general me encanta el juego, el espíritu de equipo, conocer a las aficiones, seguir los mundiales, la Champions (Liga de Campeones de Europa), así que el fútbol es parte de mi vida. Ahora lo sigo con mi hijo, con mi esposa, es una tradición familiar.

— ¿Por qué hincha del Betis y no del Barcelona o el Real Madrid?

— Bueno, soy de Sevilla, ahí tenemos dos equipos: Sevilla y Betis, y en mi familia somos seguidores del Betis desde siempre, pues mi padre Antonio Ojeda fue dirigente, vicepresidente en los años 80; aunque en mi familia hay béticos y sevillistas, es una rivalidad muy fuerte, pero también muy sana.

— ¿Y jugó al fútbol?

— No, no jugué a nivel competitivo; sí en el colegio, con los amigos en el barrio, me encantaba jugar en todas las posiciones, algo de técnica logré tener. Ahora, aquí (en Bolivia) en la embajada volvimos a crear un equipo y estamos en competencia, hemos jugado contra varias representaciones, también contra el Ministerio de Culturas, así que estamos participando activamente.

— ¿De qué juega?

— Cuando uno es mayor ya no tiene la fuerza de la juventud, entonces prefiere jugar en ataque para recibir balones e intentar marcar algunos golcitos, pero es para compartir con la gente de la embajada, con el cónsul, el consejero, la gente de seguridad, los funcionarios; todos compartimos y luego de cada encuentro nos tomamos algunas cervezas y refrescos.

— ¿Por qué en Bolivia es hincha de Bolívar?

— Bueno, hice una buena amistad con Beñat San José (entrenador de la Academia), que me parece un chico fantástico, un director técnico estupendo, un gran profesional y una gran persona, todo eso me hizo tenerle cariño a él y por supuesto al Bolívar. Pero al principio, hace 20 años, cuando estuve de cónsul durante tres años en el país conocí muy bien a The Strongest, porque tenía amigos paceños del Tigre y le tomé un enorme cariño a esa institución. Ahora tomé más contacto con Bolívar y por Beñat lo apoyo, pero también por los colores verde y blanco, igual que los tiene el Betis, tengo simpatía por Oriente Petrolero y me gusta bastante Wilstermann por lo que mostró en Copa Libertadores.

— ¿Qué le parece el nivel del fútbol boliviano?

— Me parece que Bolivia tiene un gran nivel, un gran nivel amateur, mi hijo juega en el colegio, voy a ver sus partidos de la Copa Nissan y observo el gran nivel y capacidad técnica que hay. Creo que Bolivia tiene el nivel para competir en torneos del mundo, ha estado un tiempo sin ir y estoy seguro de que aquello va a cambiar a corto plazo. Los equipos bolivianos, cuando se lo proponen, saben competir y una prueba de ello es Wilstermann (que llegó hasta cuartos de final de la Copa Libertadores).

  • Ojeda junto a su familia alentando al club Bolívar en el estadio Hernando Siles. Foto: Miguel Carrasco

¿Y qué opina sobre que el presidente Evo Morales sea un futbolero y practique tanto esta disciplina?

— Me parece fantástico porque el fútbol, aparte de la competición, enseña a compartir con tus compañeros, con los rivales, jugar en conjunto, aportar la calidad y fuerza individual; luego, el fútbol te permite conocer otra gente, otras culturas, otros países, así que me parece bueno que el presidente sea futbolero y sobre todo me encanta que le interese tanto el fútbol español.

— ¿Por qué cree que en los últimos años hayan llegado a Bolivia tantos jugadores y entrenadores españoles?

— Eso es estupendo: cuando estuve aquí hace 20 años coincidí con otro conjunto de técnicos con Xabier Azkargorta, Antonio López, con jugadores como Thomas N’ Kono que había jugado en España y dejado un recuerdo fantástico. Y ahora con futbolistas como José Luis Capdevila, que está en Santa Cruz y muy bien, y ahora Beñat. Creo que se va acentuando la presencia de españoles.

— Y con Azkargorta Bolivia fue al Mundial...

— Eso demuestra el gran nivel futbolístico que tiene Bolivia y que cuando su equipo, su afición, son conscientes de ello, son capaces de lograr lo que se propongan. Yo observé el desarrollo de la Copa América del 97 en la que llegaron a la final jugando un fútbol precioso, lástima que lo perdieron ante el mejor Brasil de los últimos 15 años, porque ahí jugaban el gran Ronaldo, Denilson que luego partió a España, entonces creo que tienen todo y en cualquier momento espero que demuestren ese enorme potencial. Ahora no tengo contacto con Xabier Azkargorta.

— ¿A nivel diplomático se puede lograr una relación deportiva entre España y Bolivia?

— En la medida de las posibilidades voy a intentar mejorar los intercambios deportivos, ya me reuní con el ministro de Deportes, Tito Montaño, estamos intentando ver qué proyectos y planes a nivel deportivo y futbolístico se pueden ejecutar, desde capacitación y otros rubros; por ello, como soy un admirador del deporte sé que es importante el crecimiento deportivo para un país.

— ¿Su hijo ya es hincha de Bolívar?

— Mi hijo Gustav aún no definió hincha de qué equipo será, los compañeros de su curso en colegio son hinchas de The Strongest y él  en principio se hizo del Tigre, pero el otro día nos invitaron el técnico y la directiva de Bolívar a observar su partido, nos acogieron  muy bien, le regalaron la camiseta del Bolívar y entonces para un niño de 9 años eso es una gran cosa, fue uno de sus días más felices desde que llegamos al país. Mi hijo juega en el colegio Alemán. Antes, cuando estuvimos en Inglaterra, estuvo en las inferiores del Crystal Palace y el Fulham, por lo que tiene buenas condiciones para jugar.

— ¿Tiene algunos ídolos en el fútbol?

— Muchos, efectivamente, me agradó mucho tras ver el Mundial de Alemania en 1974, Johan Cruff; luego me gustó mucho Michel Laudrup, quien jugó en Real Madrid, por su clase y elegancia; y en esta época Javier Iniesta.

Aquí, en el país, me impresionan muchísimo Alejandro Chumacero, Juan Carlos Arce, Leonel Justiniano, son futbolistas de gran talento técnico.

— ¿Qué piensa sobre Neymar y que se haya convertido en el jugador más caro del mundo (264 millones de dólares)?

— Neymar es un gran jugador, de lo mejor a nivel de técnico. Se pagó cantidades exorbitantes que a todos nos parecen excesivas, pero son cantidades que genera el fútbol y creo que tenemos que ser capaces todos de hacer que el fútbol también tenga un impacto positivo en la  sociedad a través de esa atención mediática, ese dinero que genera, que de alguna manera algo pueda revertir impositivamente para la sociedad. Por ejemplo, la fundación del Real Madrid hace una labor extraordinaria aquí en Bolivia, mantiene 10 escuelas socio-deportivas en lugares desfavorecidos para educar a los niños en valores no solo futbolísticamente, sino que le da importancia a la educación, al desarrollo integral. Eso debemos intentar,  que una parte de ese dinero que genera el fútbol sirva para formar a los jóvenes.

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