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Eduardo Villegas: ‘Llego a la selección en el momento justo, quería y trabajé mucho para esto’

Los éxitos que tuvo en el fútbol boliviano más su trabajo disciplinado y siempre actualizado fueron el impulso para que el Comité Ejecutivo se decante por él y lo designe.

Villegas habla de los planes que tiene para la selección nacional. Foto: Luis Gandarillas

Villegas habla de los planes que tiene para la selección nacional. Foto: Luis Gandarillas

La Razón Digital / Jorge Asturizaga / La Paz

13:51 / 06 de febrero de 2019

Paso a paso llegó Eduardo Villegas a la dirección técnica de la selección nacional. Siempre estuvo en su mente tener la chance, que el sábado la refrendó al firmar su contrato con el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), César Salinas. 

Los éxitos que tuvo en el fútbol boliviano —es el DT más campeón con seis títulos— más su trabajo disciplinado y siempre actualizado fueron el impulso para que el Comité Ejecutivo se decante por él y lo designe.

Antes de retirarse como futbolista ya pensaba en ser entrenador, pero decidió subir escalón por escalón, primero con categorías inferiores, luego con amateurs, juveniles y clubes profesionales, hasta llegar a la Verde.

Escasas horas después de firmar su contrato recibió junto a su familia en su domicilio a Marcas Plus de La Razón para hablar de sus primeras sensaciones, de sus proyectos y sueños al mando del plantel.

— ¿Se hace realidad el sueño de llegar al cargo más importante al que puede aspirar un técnico?

— Creo que sí, es algo que anhelaba, que lo he soñado con mi equipo de colaboradores y con mi familia, pero aparte de eso lo he trabajado en los clubes donde he estado e hice siempre una buena labor.

Es una satisfacción doble, porque la elección fue unánime. Y más allá de los votos de los miembros del Comité Ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) está el sentir de la gente que no elige pero da sus opiniones y lo hizo en los medios de comunicación, en las redes sociales y en las calles y avenidas de las ciudades por donde estuve. Todos me brindaron mensajes de apoyo y lo mismo a los miembros de mi cuerpo técnico. Sentir ese afecto me ha fortalecido muchísimo para disfrutar de este tiempo y de lo que va a venir mucho más adelante, y ojalá hagamos un buen trabajo.

— ¿Cuántas veces estuvo cerca y no se dio?

— Es bueno recordar las veces anteriores para no perder la cuenta. Hice un interinato en 2010 y luego hubo dos invitaciones para el cargo: una de Carlos Chávez y otra de Marco Ortega (expresidentes de la FBF), pero había rechazado ambas; finalmente, durante la gestión de Rolando López, él también me convocó aunque al final el elegido fue Guillermo Hoyos. Esta es la cuarta posibilidad de estar en la selección y se da de manera especial, porque muestra que estoy viviendo un lindo presente futbolístico.

— Nunca se rindió, ¿eso también inculcará a los futbolistas a la hora de jugar?

— Seguro. El fútbol es como una pelota que gira permanentemente y hay que estar siempre arriba, procurar no estar abajo. Sé que vamos a tener altas y bajas, pero seguiremos en la lucha. Yo no me he rendido jamás.

Admito que cuando la dirigencia decidió por otro entrenador me quedé muy triste, pero nunca me he caído y dije ‘voy a seguir trabajando, ir paso a paso hasta que me llegue la oportunidad’.

— Ahora como técnico de la selección, ¿qué criterio tiene de la afirmación de que Bolivia no debe pensar en el próximo Mundial sino prepararse para el subsiguiente?

— Llego a la selección en el momento justo, porque decidí y quería esto desde hace mucho tiempo. He seguido atentamente los procesos anteriores, los que se completaron y los que se han ido cortando. Desde afuera tenía ideas y con mis colaboradores veníamos haciendo nuestros equipos y pensábamos que podíamos mejorar en algunas cosas, poner a fulano, a otro en lugar de éste y hacíamos nuestras formaciones para cada partido.

El proceso lo he continuado desde 2010 y hoy, teniendo la posibilidad de estar adentro, no debería ser muy desconocido. Tengo una idea clara de lo que se ha dado en los procesos anteriores y ahora cuento con la chance de soñar con ir a la Copa, sueño con el Mundial. Me siento fortalecido con el apoyo y respaldo del presidente de la FBF para cubrir las necesidades de los futbolistas y que el equipo esté respaldado, además con mejores condiciones para cuando le toque entrar a la cancha.

— ¿Considera que el título obtenido con San José en 2018 fue el paso decisivo para llegar a la Verde?

— Fue el último paso, lo asemejo como cuando el alpinista llega a la cima y corona poniendo la bandera. Lo de San José me ayudó mucho por todos los componentes y uno de ellos es el económico, nunca puse por encima de nuestras decisiones la parte económica como alguna gente ha querido mostrar o argumentar. Nosotros no buscamos la plata, vemos la parte deportiva  fundamentalmente; si gracias a eso hay buen trabajo y luego la remuneración, es bienvenido. En Oruro tuve mucha ayuda de los jugadores y de la gente para lograr la corona y de ahí perfilarme para ser candidato a la selección y poner el cherry en la torta.

— ¿Por qué se complicó la negociación con la dirigencia de la FBF?

— Por falta de comunicación, nada más. Cuando hay temas de contrato lo mejor es siempre dialogar, no cerrarse. Siempre dije que íbamos avanzando, porque no solo hablamos de la parte económica y hay temas que no los he tocado en cuatro o cinco reuniones, son cosas pendientes que las vamos a ir puliendo a partir de ahora. 

— ¿Qué dice del apoyo que recibió de parte del Comité Ejecutivo?

— Hasta el momento de la designación tengo que decir que no conocía a ninguno, recién en el viaje a Brasil conocí a Marcos Rodríguez. A Jaime Cornejo, Robert Blanco y Rolando Aramayo los conozco por sus presencias en la televisión. Con Antonio Decormis nos cruzamos un par de veces en aeropuertos y a la señora Lily Rocabado no la conozco personalmente y no sé si hay alguien más.

Estoy muy agradecido con ellos, porque han sostenido seguramente una idea o un clamor popular porque la gente pedía por nosotros y han escuchado a la afición, pero también han visto el trabajo que hago con mi equipo y los méritos que conseguimos juntos en la competencia local.

— ¿Cómo se imagina el juego de la selección en la competencia oficial?

— Ojalá que pueda jugar en un ritmo de alta intensidad, que pueda tener un ritmo así. Nuestro fútbol se hizo muy lento en el último tiempo y me gustaría que el juego del equipo sea veloz, con técnica, inteligencia táctica y con buenos movimientos.

— ¿Se podrá pensar en un equipo intenso frente a, por ejemplo, Brasil en el debut en la Copa América?

— Es muy difícil jugar de igual a igual con ellos, en ese orden hemos sido siempre muy cautos y por supuesto que contra Brasil hay que tener cuidado; sin embargo, si en el transcurrir del partido tenemos espacios y posibilidades nuestros jugadores deben tener agresividad positiva para buscar el resultado, los goles, eso está establecido en nuestra idea de trabajo de equipo en la que los volantes y los laterales tienen que llegar a campo rival con la posibilidad de convertir goles.

— ¿Cuántos jugadores “seleccionables” tiene en este momento?

— Son 50.

— ¿Considera que alguno o varios son fijos en la estructura que piensa?

— En este momento no, pero después de que empecemos a trabajar y los jugadores vayan entendiendo nuestra idea futbolística, seguro que habrá muchos que serán considerados fijos en el plantel.

— ¿Piensa en armar un equipo para la altitud y otro para el llano?

— La idea es tener dos equipos, una selección de altura y otra para el llano, pero con equilibrio; ojalá que podamos encontrar jugadores que tengan una muy buena respuesta en ambos terrenos, pero si la mayoría tiene un comportamiento mejor en la altura le daremos más chances para jugar en condición de local.

— ¿Va a dar paso a la renovación?

— Eso no lo determiné yo, lo hizo la naturaleza del momento y la situación. Hoy vemos que muchos jugadores experimentados ya se han ido o se están yendo, (pero algunos) siguen jugando en buen nivel y probablemente podamos requerir de ellos porque siempre se necesita jugadores con experiencia.

Igual han aparecido muchos jóvenes y se los ve bien, eso no lo han hecho ni César Farías, Julio Baldivieso, Guillermo Hoyos o Mauricio Soria, ellos surgieron naturalmente y ahora depende de cada técnico si los pone y los hace jugar.

Estamos en una renovación natural y lo va a disfrutar o sufrir este cuerpo técnico y el que venga. Pongo como ejemplo lo que pasa en Argentina, aunque el caso es por decisión de modificar toda la selección que para mí fue buena, lástima que fueron subcampeones en dos Copas América y en el Mundial de Brasil, pero llegaron a la final y si la ganaban estaría ese grupo fortalecido para afrontar las competencias de este año como la cita de Brasil.

— ¿Cómo será el criterio de selección de jugadores?

— Los voy a convocar por su rendimiento, quizá en la mayor parte por lo que están haciendo en este semestre. Habrá algunos casos de futbolistas que tuvieron buen rendimiento en la segunda parte de 2018 y también tomaremos en cuenta lo hecho en todo el año pasado. Si hay jugadores con buen pie y que mostraron alto rendimiento pero que hoy han bajado su nivel por cuestiones futbolísticas o de rendimiento, pensaremos en recuperarlos de acuerdo con las posiciones que necesitemos.

— ¿Qué piensa de su próximo debut en Asia?

— Están confirmados los partidos con Corea del Sur y Japón, eso me lo ha manifestado el presidente. Ya estamos trabajando en ver el rendimiento de ambos equipos: a Japón lo vimos mucho y ahora hay que poner atención también en el otro adversario. Son selecciones que han ido al Mundial y jugaron la Copa de Asia. Pero no nos olvidamos de ver también a nuestros rivales de primera fase en la Copa América (Brasil, Perú y Venezuela).

— ¿Qué características debe tener el capitán de su equipo?

— Debe tener liderazgo, ascendencia sobre el plantel y mucha comunicación con el resto en la cancha. Afuera podemos conversar entre todos y se puede manejar el grupo. Lo importante es que adentro haya muchos líderes con un capitán para hacer prevalecer ese liderazgo en cada acción de juego durante un partido.

— ¿Qué función tendrá su hermano Óscar en el cuerpo técnico?

— Es el segundo entrenador, son dos ojos más en el trabajo, tiene muy buena visión de fútbol con mucho tiempo de trabajo con jugadores que hoy están en clubes de la División Profesional y también en la selección. Los tuvo en las selecciones menores y los ha visto crecer, evolucionar en su juego y en su personalidad. Óscar me pasará información valiosa de cada uno de los jugadores, pues tiene mucha llegada con quienes trabajó por años en su formación.

— ¿Haber aceptado las condiciones económicas le hará pensar en la configuración de su cuerpo técnico o mantiene la idea del equipo multidisciplinario?

— Seguimos con la idea, porque el presidente Salinas quiere que siga viendo eso y nos dará insumos por cuenta de la FBF para lograrlo, ese fue el compromiso de la última reunión.

  • Eduardo con su esposa Tatiana Reyes Ortiz y sus hijas Isabella (8) y Valentina (7). Foto: Luis Gandarillas

‘A pesar de los éxitos, hice sufrir mucho a mis padres’

Dios y la familia son los principales soportes de Eduardo Villegas, el seleccionador nacional, para quien no es necesario ir a una iglesia para estar con Dios, sino hay que tenerlo presente siempre.         El entrenador señala también que en el fútbol se sufre mucho y es la familia la que también lo siente, a la vez que apoya fuerte para ir mirando hacia adelante.

— ¿Qué religión profesa el seleccionador nacional de Bolivia?

— Soy creyente de Dios y creo también en la Virgen. He recorrido muchos templos católicos y también participé en reuniones cristianas, y me siento bien en ambos lugares.

Creo que Dios es uno solo y hay que seguirlo por el camino que sea y por las iglesias que sean.

Hay gente que dice que no es necesario ir a una iglesia para estar con Dios, nosotros estamos con Él siempre si tenemos que estar en una iglesia y disfrutamos de su presencia.

— ¿Qué fue lo primero que hizo cuando lo designaron el 14 de enero?

— Rezamos a Dios con mi esposa y mis hijas, me fui a mi casa y ahí en familia agradecimos por habernos dado la posibilidad de dirigir a la selección.

La firma demoró pero estábamos tranquilos, seguros de lo que Dios nos estaba regalando y hoy día (el sábado después de la firma con César Salinas, presidente de la FBF) con Jaime Jiménez, mi amigo y preparador físico de mi cuerpo técnico, rezamos en agradecimiento al Creador. Buscamos este cargo hace tiempo y se nos da en el momento que Dios dispone y voy a trabajar para seguir haciendo bien las cosas.

Con esta forma de trabajo hemos logrado los éxitos, no vamos a cambiar, pero le daremos insumos mayores a la selección porque no es lo mismo que un equipo.

— ¿Qué le dijeron sus padres por este momento?

— Mis papás están contentos, porque ellos y mis hermanos saben en verdad lo que deseaba en el fútbol. Inicialmente no pensaba en ser jugador profesional, se fue dando y me fue bien. Luego supieron que quería ser entrenador y seguimos avanzando, creciendo y progresando.

Quería ser un buen DT, porque me había puesto ese desafío, sabía por supuesto que debía capacitarme, por eso me propuse una meta de estudiar primero y luego la de ejercer.

Considero que tengo cimientos sólidos en este trabajo, hice divisiones menores, juveniles, amateur y profesional.

Tomé una muy buena decisión y mis padres siguieron mi carrera y pienso que los he hecho sufrir demasiado, esa es la realidad más allá de haber logrado muchos éxitos en estos 15 o 18 años. En esta actividad se sufre mucho, pero están los padres, la esposa, hijas y familiares que siempre apoyan.

— ¿Algún rato le dijeron sus padres que dejara todo debido a esos malos momentos?

— No me dijeron eso nunca, ni siquiera que me tomara un descanso. Gracias a Dios estoy con buena salud, hubo algunos momentos en que tuve algunos problemitas que felizmente fueron superados.

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